La entidad se encuentra dividida en bandos que discuten por las interpretaciones de dos estatutos que fueron modificados en marzo. En la institución se habla de “golpe de estado” y su presidente, Humberto Eliash anunció “acciones éticas” contra los disidentes.

  • 23 junio, 2020

Por estos días las cadenas de mails y mensajes por WhatsApp entre miembros del Colegio de Arquitectos están que arden. La entidad, fundada en 1942 y que hasta la fecha tiene 2.000 socios activos, enfrenta días de conflicto entre sus miembros quienes se dividen en dos bandos: los que apoyan una descentralización en las elecciones del directorio y los que no. En paralelo a esto, unos buscan terminar con la gestión del presidente, Humberto Eliash, mientras que los otros, piden mantenerla. Se habla de “golpe de estado”, y de “intentos de modificación de la Mesa Directiva”.

En el eje del conflicto está la interpretación en la modificación en sus estatutos en 2019, con dos puntos en disputa: primero, si con los nuevos estatutos los directores regionales serían elegidos por su circunscripción, como ocurre en el Congreso, o si la votación sería a nivel nacional. El segundo tema es que la modificación fijó que cada dos años la mitad del directorio se iba a renovar, pero no dejó en claro si el cambio regiría para las elecciones de este año.

El propio presidente Eliash el jueves pasado salió a poner paños fríos al asunto: envió una carta mencionando a la asamblea extraordinaria que se realizaría el sábado pasado con el objetivo de votar por la interpretación que se le daba a ambos estatutos.

El encuentro virtual comenzó a las 10:45 de la mañana y terminó alrededor de las 13:30. Si comúnmente a estas asamblea asisten alrededor de 35 personas, esta vez fueron 350 los asistentes. Tras una votación, el 53% quiere voto universal, es decir, que el directorio del Colegio elija a todos sus integrantes, incluidos los regionales, y el 70% quiere renovación total del Directorio nacional.  Sin embargo, existen rumores de que se podría llegar a impugnar la votación debido a problemas técnicos en el encuentro, pese a que hubo un notario y un abogado presentes. Esto, a juicio del arquitecto Sebastián Gray, quien asistió al evento, “demuestra un debilitamiento en la democracia al interior del Colegio”.

 

Golpe de Estado

Hace diez días, seis de los once arquitectos que conforman directorio formaron una mesa directiva aparte -ante un notario- con el fin de dar mayor autonomía a las regiones. Ellos son Jorge Espinosa, miembro de la delegación de Chiloé; Diego Rebolledo, de Tarapacá; Javier Contreras; Jorge Guzmán, quien apoyaba a Eliash pero modificó su posición; Alicia Alarcón y Uwe Rohwedder. La jugada no es nueva: el 24 de enero hicieron un primer intento, pero al no firmar el acta ante un notario no se consideró válida. “Es un trámite absolutamente falsificado. Usaron a un abogado amigo de ellos, no el del Colegio”, asegura un colegiado.

El grupo de los disidentes, como se les conoce en el Colegio tiene como su objetivo más inmediato impugnar la asamblea del sábado, alegando que no fue legítima debido a los problemas de internet de algunos asistentes. El nuevo presidente del autodenominado directorio, inscrito hace unos días, es Diego Rebolledo, quien prefirió no referirse al tema debido a su cargo. Sin embargo, según el Ministerio de Economía Eliash tiene su presidencia vigente hasta el 30 de junio de este año.

Por su parte, los directores Soledad Larraín, Alberto Texido, Fernando Marín y el mismo Eliash apoyan la reunión que se celebró y consideran que sus resultados son legítimos. “Sepan ustedes que hemos iniciado acciones éticas contra los directores que se han saltado los estatutos y que además, nuestro Estudio jurídico lo hará respecto al abogado y al notario que intervinieron”, señaló el presidente a través de una carta.

 

La otra crisis

Desde 2016 hasta enero de 2020, la asociación gremial estuvo envuelta en polémicas por la crisis económica que atravesaba. La evidencia más patente fue cuando se dejó de imprimir las revista CA de la institución. En 2017 en su informe de finanzas publicaron como medida para paliar el déficit una recolección de aportes voluntarios de los colegiados en calidad de préstamos resguardados que tenían un valor de entre uno y tres millones de pesos.

Tras una auditoría que revisó los años 2014 a 2017 por el estudio de abogados de Juan Agustín Figueroa se determinó que había un manejo irregular de fondos que no calzaban con sus estados financieros. Por lo mismo, el mandato de Eliash cuando llegó a la presidencia en 2018 fue ordenar las finanzas y recuperar la sede nacional ubicada en Av Libertador Bernardo O’Higgins 115 que estuvo a punto de ser embargada por una deuda de más de 360 millones de pesos al Estado y privados.

La crisis financiera fue solucionada en la actual administración haciendo más eficiente la ejecución de gastos y la administración de recursos, además de un crédito hipotecario.