¿Se le puede dar la espalda a una época sólo porque la difaman a diestra y siniestra?

  • 16 noviembre, 2007

¿Se le puede dar la espalda a una época sólo porque la difaman a diestra y siniestra? Por Andrés Valdivia.

 

Los 80 son un tema de discusión acalorada: Opiniones irreconciliables, fundamentalismos y mucho prejuicio ronda a esta década, ya que por cada personaje que alaba el período en una fiesta –sea ochentera o no– hay un par que hacen una mueca de asco y acusan de frivolidad y de exagerada plastificación a la moral de la época, y por cierto, al sonido que la representó. Normal.

 

Cada generación valida a la generación que su predecesora destronó. Las diferencias en este tópico suelen ser irreconciliables y pareciera haberse instalado la noción de que los años ochenta dejaron mucha más vaselina y confeti que portento artístico, pero no por eso éstos diez años de la historia de la música deben ser mirados a huevo. De hecho, por ridículos que nos parezca hoy su moral y estética, durante ese tiempo se produjeron logros musicales absolutamente impactantes en varias trincheras del planeta.

 

Repasemos. Están The Cure y Depeche Mode, bandas que transformaron fuertemente el sonido de su tiempo y lograron momentos sublimes con canciones de una oscuridad, simpleza y potencia fuera de los órdenes de la normalidad. Está Manchester, con Happy Mondays, Joy Division, New Order y The Smiths, todas agrupaciones que remecieron fuerte el mundo del rock y el pop, cambiándolo para siempre. Está U2, que pasó de ser una banda con aspiraciones new wave a soñar con dominar el mundo; al tiempo que Guns n’ Roses pretendía lo mismo y se apropiaba del hard rock, agregando a la mezcla mucho sol californiano y una respetable cuota de punk. Y claro, no olvidemos a Metallica que emergió de los sótanos del hardcore y el metal para renovar la música de alto octanaje en las puertas de los 90. La consolidación del hip hop a manos de Run DMC, Public Enemy y los blanquísimos Beastie Boys. Pixies y Sonic Youth. R.E.M. y XTC.

 

Los años dorados de Michael Jackson. Bowie volcado al pop. Paul Simon viajando a Sudáfrica. La apoteosis de Elvis Costello. Los Pet Shop Boys adueñándose de la pista de baile y The Pogues de los sonidos en los bares. La lista es larga y abundante en estilos, personalidades y estéticas, lo que hace pensar que las acusaciones sobre estos años sean más injustas que justas.

 

Finalmente, cada época tiene sus vacunazos y es posible que en los 80s se hayan producido algunos de los más bochornosos del pasado reciente; pero ojo, nadie puede decir a estas alturas que durante esos años no se hizo buena música. Punto.