Peter Dragicevic Muchos asocian su nombre exclusivamente a su paso por el mundo del fútbol –muchas veces polémico– y más específi camente por sus dos períodos en la presidencia de Colo Colo, a mediados de los 80 y los 90. Pero Peter Dragicevic ya lleva tiempo alejado de esas pistas. “Ya no tengo nada que […]

  • 15 junio, 2007

Peter Dragicevic

Muchos asocian su nombre exclusivamente a su paso por el mundo del fútbol –muchas veces polémico– y más específi camente por sus dos períodos en la presidencia de Colo Colo, a mediados de los 80 y los 90. Pero Peter Dragicevic ya lleva tiempo alejado de esas pistas. “Ya no tengo nada que ver con ese mundo, excepto por los afectos que se mantienen”, dijo a Capital. Entremedio, Colo Colo también cambió, salió de la quiebra, se transformó en sociedad anónima y se abrió a la bolsa con éxito. Más que como dirigente futbolístico, Dragicevic se identifi ca ahora como empresario, actividad en la que partió a los 26 años tras una larga permanencia en México, donde vivió parte de su adolescencia y estudió ingeniería comercial. Instalado defi nitivamente en Chile, ha incursionado en distintos rubros, el de la representación de autos Lada entre ellos. Pero el inmobiliario es, por lejos, el que más le ha dado que hacer. Desde 1982, y con sus socios Cristián Ossa, Rodrigo Neira y Eduardo Silva, participa en una iniciativa inmobiliaria en la zona oriente, destinada en un cien por ciento a la tercera edad y a personas que padecen el mal de Alzheimer.

También en el segmento del real estate, es socio del proyecto Santuario de Laguna de Aculeo, un resort de aproximadamente 100 hectáreas con una parcelación de 60 terrenos, parte de los cuales aún están en venta. En estos días se está preparando para entrar a una actividad nueva, la de arriendo de frío. “Es un proyecto muy nuevo que esperamos partir en los próximos dos meses y tiene que ver, básicamente, con entregar servicios con tecnología de punta a empresas que requieran refrigeración para sus procesos, como distribuidores de helados, productos cárneos y también pescados y mariscos”, explica. La infraestructura, ubicada en Américo Vespucio con Recoleta y con capacidad para 1.700 metros  cúbicos, está prácticamente lista para partir.