En las calles de esta ciudad y a lo largo y ancho de toda la comuna se siente palpitar con fuerza las actividades turística, inmobiliaria y ganadera. Las inversiones están siendo cuantiosas y el sello que se imprime a cada una de las iniciativas promete reafirmar la condición de polo de atracción de esta localidad.

  • 13 marzo, 2008

 

En las calles de esta ciudad y a lo largo y ancho de toda la comuna se siente palpitar con fuerza las actividades turística, inmobiliaria y ganadera. Las inversiones están siendo cuantiosas y el sello que se imprime a cada una de las iniciativas promete reafirmar la condición de polo de atracción de esta localidad. Por María Eugenia González.

Más que la simple “ciudad de las rosas”, Puerto Varas quiere ser la “capital del turismo del sur de Chile”… y lo está logrando, gracias a una serie de inversiones que le permiten contar con una oferta hotelera cinco estrellas en expansión, en la que ya se cuenta el Meliá Patagonia y pronto se sumarán otros dos establecimientos de similar categoría. Sin embargo, lo más interesante es que esta opción por lo turístico no ha dejado fuera a la actividad ganadera, la que sigue siendo el motor de la economía comunal. Puerto Varas vibra de tanta actividad y todo indica que seguirá haciéndolo en forma multifacética.

 

El alcalde, Ramón Bahamonde, está convencido de aquello y explica que esta dualidad tiene que ver con que “la comuna ha estado históricamente ligada al turismo y a la ganadería”. De hecho, nos recuerda que esta localidad contó con uno de los primeros hoteles de categoría de la zona sur, el Gran Hotel Puerto Varas, “que dependía de Ferrocarriles del Estado, en el que por años funcionó el Casino”, el mismo donde hoy está el Meliá Patagonia. Y en materia ganadera, dice, fueron los primeros colonos alemanes los que comenzaron con la crianza de animales,para producción de leche y carne.

Este pedigrí hizo que por el año 2000 se acuñara la idea de convertir a Puerto Varas en “capital del turismo del sur de Chile”, indica Bahamonde, para lo cual se emprendió “la tarea de capacitar el capital humano de la zona para entregar confianza al empresario hotelero”.

Pero los esfuerzos no quedaron ahí. A este trabajo se sumaron activamente los privados, como explica Patricio Vicencio, de Empresas Santa Inés. “Junto con las inversiones, nos hemos preocupado de recuperar el patrimonio de la ciudad, que es clave para atraer turistas. Además, hemos realizado inversiones para sumar nuevos circuitos y, así, extender la estadía de los visitantes”. En este contexto se entiende, por ejemplo, la inversión de US$1,5 millones que realizó junto a las familias locales Opitz y Wellmann para potenciar el Centro de Ski Volcán Osorno, “un espacio de alta montaña abierto todo el año”.

Así, gracias a la suma de las bellezas naturales de la zona y el esfuerzo de autoridades y empresarios, el año pasado llegaron más de 16.000 visitantes, de acuerdo a cifras de la Casa del Turista, dependiente de la Corporación de Turismo de Puerto Varas. ¿Los circuitos más demandados? “Volcán Osorno, Petrohué, Lago Todos Los Santos, Cruce de Lagos hasta Bariloche y Peulla”, responde la directora ejecutiva de la entidad, Andrea Salman.

Y eso que esto está recién comenzando.

Para todos los gustos

Puerto Varas ofrece “fácilmente, 5.000 camas, aunque las cifras oficiales hablen de 3.000”, señala el alcalde Ramón Bahamonde. Esta oferta se distribuye entre hoteles, cabañas, lodges y hoteles boutique. Entre estos últimos destacan, por ejemplo, el Puelche de 21 habitaciones de Franz Schirmer, y el Hotel Pinacoteca “El Greco” de Alfredo Soto, con 12 habitaciones y una arquitectura que consideró la compra del edificio del antiguo Colegio Alemán.

En materia de lodges, la oferta es amplia: están el Wild River en el Río Maullín, el Meli y el Yan Kee Way en Ensenada y el Quincho Country Home, a 7 kilómetros de Puerto Varas. Este último es de propiedad de Cristián Astaburuaga (actual dueño de Muebles Nordik) y la alemana Silja Toborg, y sus las tarifas parten de US$300 la noche y llegan hasta US$695.

Otra propuesta es la de la Familia Rozzi, que en 245 hectáreas hacia Nueva Braunau ha desarrollado un proyecto de “turismo sustentable”, que contempla desde bird watching, pesca deportiva, senderos y bosque sumergido, hasta un área de conservación del pudú, en asociación con la Universidad Austral y el SAG.

Y dada a su capacidad de acoger masivamente a los visitantes, la ciudad también apunta a convertirse en un centro de ferias y eventos, como Gramados en Brasil, con la cual tienen una alianza estratégica. De hecho, el año pasado se realizó el Workshop Discover Lagos, Ríos y Volcanes, que reunió a más de 280 empresas, operadores y expositores, mientras que el próximo se pretende hacer el Travelmart, el mayor evento de comercialización turística en América latina, asegura Matthias Holzmann, consultor y presidente de Destinos Unidos. “Se trata de 1.000 participantes de toda la región –explica–, donde los operadores van a comprar paquetes y servicios”.

Futuro esplendor

Quizás teniendo en cuenta estas altísimas expectativas es que hoy los proyectos suman y siguen y las grúas forman parte del paisaje de la ciudad.

Es así como en la intersección de las calles Teobaldo Kuschel y Del Salvador, se emplazarán los hoteles cinco estrellas Casino de Puerto Varas y el Gran Colonos. El primero contempla salas de convenciones para más de 1.000 personas, un spa, 55 habitaciones de alrededor de 45 metros cuadrados cada una, todas mirando el Lago Llanquihue, restaurantes, cafetería y vinoteca. Y si bien la cosa se viene en grande, la idea, ha señalado Claudio Fischer, dueño de Holding Inmobiliario, es ampliarlo en una segunda etapa y, como son previsores, ya son propietarios de los terrenos conlindantes.

El Gran Colonos del Sur, en tanto, se encuentra en plena faena de reconstrucción de sus instalaciones, incendiadas en 2006. El proyecto, en manos de Patricio Vicencio, contempla una inversión de US$12 millones, recursos con los que se dará forma a una infraestructura renovada, que considera siete pisos y dos niveles subterráneos de estacionamiento, 98 habitaciones, dos salas de eventos, restaurante, bar, bussines center, piscina temperada, spa, gimnasio y mirador.

El empresario también es propietario del Hotel Colonos del Sur, de cuatro estrellas, que funciona desde 1999. Entre ambos establecimientos sumará 185 habitaciones, con una capacidad de 400 camas, liderando el mercado hotelero en Puerto Varas. Un punto no menor, explica, es que “no se descarta que el nuevo hotel sea operado por cadenas internacionales. De hecho, ya se han sostenido reuniones con varias de ellas y actualmente se analizan las diferentes propuestas”.

Además, desarrolla el proyecto Plaza Santa Inés, me considera construir en 43.000 metros cuadrados de departamento, un hotel y un centro comercial. La inversión global en carpeta suma US$ 40 millones y tendrá como gran novedad la “incorporación de tres casas patrimoniales a la arquitectura”.

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Otro de los inversionistas que apuestan por la comuna es el ex gerente de Reebok Chile, Albert Cherry, quien construye un apart hotel cerca de la Iglesia del Sagrado Corazón. Se le suma la Familia Opitz, que realizó una importante inversión para ampliar el Hotel Bellavista, en la Costanera.

Los hermanos iquiqueños Miguel Angel y Canio Sciaraffia, controladores de SyS Ingeniería y Construcción, también optaron por la zona. En plena Costanera adquirieron un terreno en el que emplazarán el Hotel Sunfish Puerto Varas. Tendrá entre 100 y 120 habitaciones, dos restaurantes, dos salas de eventos para 150 personas, dos business center y un spa.

Andina del Sud también proyecta un hotel en el terreno en que se emplazaba el Colegio Alemán. Si bien no han dado muchas luces de los timing que manejan, se dice que están a la caza de un socio hotelero.

 

 

Ganadería ganadora
La comuna, que se extiende por 4.000 kilómetros cuadrados, no sólo es turismo. También cuenta con un importante desarrollo ganadero, el que se manifi esta en su “masa bovina de 54.161 cabezas, que representa el 5,1% del total regional”, explica el Seremi de Agricultura de Los Lagos, Jerko Yurac.

La presencia ganadera se deja ver en los numerosos comercios dedicados a satisfacer la demanda de equipos y servicios. Es el caso de Cooprinsem, Ferreterías Weitzler, Ferosor, entre otras.

En Nueva Braunau se encuentra la planta de Alimentos Puerto Varas, propiedad de Jorge Quiroz, Patricio Arrau y los osorninos Javier Pardo, Ricardo Krammer y Andrés Zaldumbide. “Actualmente recepcionamos 160.000 litros diarios, y producimos leche en polvo descremada, entera al 26%, queso gauda mantecoso, mantequilla y pronto sumaremos yogur y manjar. Estamos apuntando a exportar mucho, pero cuidando el mercado interno. Para eso acabamos de abrir la sala de ventas”, informa el gerente general, Javier Acuña.

Otro que está apostando fuerte en el tema turístico es el Grupo Wellmann, dueños de Inmobiliaria del Lago, que desarrollan el proyecto Marina Punta Norte, el que se encuentra en su etapa de presentación a la Armada, explica el gerente de proyectos, Andrés Abbott. Actualmente, el grupo controla los hoteles Cabañas del Lago y Don Luis de Puerto Montt, el condominio Graneros de Puerto Varas (parcelas sobre 4.000 UF) y algunos comercios.

Pero la inversión continúa. A los proyectos mencionados se suma Marina Punta Norte, que contempla una inversión de $200 millones y un inicio de obras entre abril y junio de 2008. Los gestores del proyecto esperan crear un referente para los veleristas nacionales y activar un calendario de actividades que permita realizar, por ejemplo, la regata de Puerto Varas. Entre las embarcaciones que se esperan resguardar en el lugar se cuentan: laser, optimist, kayaks, botes de pesca turística, botes de paseo, windsurfs y funboards, entre otros.

 

Boom habitacional

Pero Puerto Varas no brilla sólo por su oferta hotelera. La ciudad exhibe uno de los mejores estándares de vida del país. Sin ir más lejos, ocupó el lugar número 12 entre las comunas que más avanzaron en el último Indice de Desarrollo Humano, elaborado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y ostenta envidiables índices en materia de seguridad, ya que tiene sólo el 2% del total de delitos denunciados en la región.

Ambos factores fueron clave para que hacia fines de los 80 y principios de los 90 se produjera un fuerte desarrollo inmobiliario. Por su cercanía, belleza y comodidades, la ciudad fue elegida como residencia por una gran cantidad de ejecutivos de la industria salmonera. Tanto que entre 1970 y 2002 la población creció 57%, alcanzando los 32.912 habitantes.

Y como era obvio, ese boom no ha terminado. De hecho, sólo el año pasado el municipio extendió 189 permisos de edificación, para 90.000 metros cuadrados. ¿El valor del metro cuadrado? $250.000, aproximadamente.

Entre los proyectos destacan algunos grandes de Altas Cumbres (Faro de Los Colonos) y Socovesa (Lomas del Lago), además de una serie de parcelaciones como Parque Ivian, San Rafael o Vista Hermosa.

Otro proyecto ambicioso en materia de vivienda es el de Patricio Vicencio, quien tiene 450 hectáreas en la salida sur de Puerto Varas. “Estamos en proceso de planificación del territorio para incorporarlo como una nueva zona habitacional, con una serie de servicios que descongestionen el centro de la ciudad”. Además, en una antigua mina de ripio pretende instalar un centro ferial y parque empresarial, “tipo ENEA o Ciudad Empresarial”.

Junto con este crecimiento urbano, se fueron construyendo nuevos servicios como el Colegio Puerto Varas, nacido a instancias de un grupo de empresarios del sector salmonero; y la ampliación de la Clínica Alemana, la que proyecta extenderse en 16.000 metros cuadrados a partir de principios de 2009, con una inversión total estimada de $7.500 millones.

 

 

Algo de historia

Puerto Varas nació a partir del proceso de colonización alemana en el sur de Chile, alrededor de 1853, pocos meses después de la fundación de Puerto Montt. Fue declarada villa el 30 de octubre de 1897, por decreto del presidente Federico Errázuriz Echaurren, debido al crecimiento alcanzado por la comunidad.

El director de la carrera de Historia y Ciencias Sociales de la sede Puerto Montt de la Universidad San Sebastián, Pablo Fábrega, explica que “originalmente, los habitantes se emplazaron en el sector denominado La Fábrica, en lo que hoy es Puerto Chico, al este de la ciudad. Sin embargo, a partir de la llegada del ferrocarril a comienzos del siglo XX, la ciudad comenzó a desplazarse hacia el oeste, donde hoy se encuentran la plaza y los lugares más característicos”.

El historiador explica que otro hito “fue la construcción del gran Hotel de Puerto Varas en 1936, frente a la estación de FFCC y de propiedad de esa empresa; así, el Estado impulsaba una actividad económica que iba a ser el sello de identidad de una comunidad”. Parte de esta historia se conserva en los museos Pablo Fierro, Schneider y Felmer Niklischek (camino a Nueva Braunau), además de las casas patrimoniales, que han generado todo un circuito turístico.

Otros espacios destinados a la cultura en Puerto Varas son la Biblioteca Paul Harris; la Galería Bosque Nativo y el Centro Cultural Rosa de los Vientos. A ellos se suma una activa programación durante el año, como la Muestra Internacional de Cine Documental “SURDOCS”. También hay un calendario de actividades recreativas como la maratón “más austral del mundo”, o las fiestas temáticas del salmón, las carnes, el cordero o el kuchen.