El 2015, la iniciativa estudiantil comenzó como un proyecto que solo buscaba aprobar un ramo de pregrado: crear una feria laboral para ex presidiarios. Pero la idea sobrepasó las expectativas. Hoy cuentan con más de 40 personas en el equipo y abarcan distintos ámbitos de la reinserción, como impartir talleres en cárceles o participar en instancias de la CEPAL.

  • 9 mayo, 2019

Fue en el 2015. La idea era aprobar un ramo de Ingeniera Civil Industrial en la Universidad de Chile, el Taller de Ingeniería Civil Industrial I. Era un proyecto que solo debía desarrollarse durante el semestre. Los primeros dos meses fueron poco auspiciosos. Javier Martínez, miembro del grupo, menciona que su equipo era el único que aparecía con letras rojas cuando tuvieron que presentar un avance.

El objetivo era organizar una feria laboral para personas con antecedentes penales o que se encontraran cumpliendo condena en libertad.

Tras ver el avance del proyecto durante las primeras semanas, el grupo de 5 estudiantes discutió —vía Whatsapp— la opción de buscar otra idea y seguir adelante desde cero. Aún estaban a tiempo de cambiar. Pero decidieron continuar contra el tiempo. Tuvieron suerte de que la universidad se fue a paro; eso les dio algo de oxígeno.

La primera feria se realizó el primero de julio en el Edificio Telefónica, quienes facilitaron el espacio de manera gratuita. El evento contó con 25 stands, dos foros sobre la reinserción. 50 fueron los beneficiarios y asistieron más de 100 personas.

Al final, lograron aprobar con 5,1 de promedio.

Pero el proyecto recién empezaba.

2016

Uno de los iniciadores del proyecto y actual encargado del área de Incidencia en Políticas Públicas, Mirko Bozanic, decidió forma parte del Centro de Estudiantes de Ingeniería Civil Industrial y llevó la propuesta de la feria laboral a los temas de facultad. El equipo creció a quince personas; de hecho, ingresaron algunos estudiantes de otras universidades La feria se realizó en alianza con la Seremi de Justicia y Derechos Humanos, Gendarmería, la Intendencia de la Región Metropolitana, entre otros. La Feria por la Reinserción Social se lleva a cabo en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, los días 13 y 14 de octubre. A esta versión asistieron 800 personas, de las cuales 100 tenían antecedentes penales.

Muchas veces han intentado ingresarr a Proyecto Reinserción en los estatutos de los centros de estudiantes, también han pesado en constituirse como fundación. Pero ellos han preferido mantenerse como entidad autónoma, porque, según Javier Martínez, eso les permite temer más flexibilidad logística. “Hablamos con quien queremos”, explica. “Nos hemos dado cuenta que decir que son estudiantes llama la atención de la gente”.

Tiempo después, algunos miembros del equipo visitan la zona de maternidad del Centro Penitenciario de San Joaquín. Javier Martínez, actual encargado de docencia en Proyecto Reinserción, cuenta que se encontraron con perros y gatos en estos espacios que, en teoría, debiesen estar especialmente limpios.

Decidieron hacer algo al respecto.

Con ayuda de estudiantes de Ciencias Veterinarias de la universidad, atienden a más de 60 animales que vivían al interior, pudiendo esterilizar, curar y derivar casos graves.

Esa experiencia los hace reflexionar sobre la necesidad de incorporar otras disciplinas a la realidad carcelaria y lograr vincular distintos capitales de las universidades con esta temática (infraestructura, conocimiento de los estudiantes, espacios docentes, financiamiento e incidencia pública).

Ahí surge la idea de convertirse en una red universitaria.

2017

Nace oficialmente Proyecto Reinserción, un grupo de estudiantes universitarios que conforma una red colaborativa en pos de la feria laboral. El equipo crece a treinta personas,  incorporando estudiantes de otras instituciones educaciones como Derecho de la Universidad Católica o Administración Pública en la USACH. También se lanza la página web de la agrupación, diseñada y realizada por un integrante del equipo con el material gráfico propio.

En ese tiempo, la red universitaria realizó un taller de cine en la Ex Penitenciaría, que tuvo una duración de cuatros sesiones; también se realizó  otro sobre sexualidad, a cargo de estudiantes egresados de obstetricia.

Constanza Hasan estudia derecho en la Universidad de Chile. Ella ingresó porque, al salir del Metro, vio un afiche de la feria que realizaba Proyecto Reinserción. El evento era en dos días y ella fue. Desde ahí que forma parte del equipo.

Actualmente, ella imparte el taller de Acceso a la Justicia en el recinto de Colina 2. Comenta que, al comienzo, fue difícil que los funcionarios de la cárcel aceptaran la propuesta. Pero al final accedieron. A propósito de los presidiarios, comenta:

—Ellos lo ven como una oportunidad, que alguien les tiene fe todavía. Les gusta saber que afuera había gente trabajando por ellos.

2018

Se realizó una convocatoria masiva a comienzos de año, alcanzando un total de cincuenta personas en el equipo. Los estudiantes que la conforman cada vez provienen de áreas para variadas, desde educación diferencial hasta administración pública. Al mismo tiempo, se complejiza la estructura de Proyecto Reinserción. Se conforma por las secciones de Logística, Contenido y Vinculación, la Red Universitaria, Comunicaciones, Incidencia en Políticas Públicas, Docencia y Coordinación General.

La cuarta versión de la Feria se realizó el 4 y 5 de octubre en la misma sede, esta vez sin contar con financiamiento estatal; producto del cambio de gobierno, ya no había el mismo personal en el Seremi de Justicia. El equipo debió  contactar a las distintas municipalidades que cuentan con el programa Volver a Empezar, para solicitar manteles y aportes para el coctel. La Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas puso a mesas, sillas y salones. Gendarmería de Chile también aportó, al igual que la empresa Coca Cola… Esas y otras ayudas recibieron hasta tener lo necesario.

Javier Martínez, uno de los cinco creadores de la iniciativa, cuenta que en esa ocasión descubrieron que resultaba mejor buscar ayuda no monetaria, pues resultada más útil y fácil de conseguir.

A la feria asistieron más de 300 personas con antecedentes penales, sumando un total de 700 asistentes. En paralelo, estudiantes de Derecho de las universidades Católica y de Chile realizaron talleres de Eliminación de Antecedentes para orientar los procesos y responder dudas. Previó a la feria, realizaron un congreso en la Casa Central de la Universidad de Chile. Fueron diez las empresas que asistieron para conocer sobre el proyecto.

Pero el proyecto buscaba seguir creciendo. No parecía suficiente una feria anual.

La red universitaria logró realizar talleres de Computación y Cine en la Ex Penitenciaría, además en Colina 2 se hicieron algunos sobre Acceso a la Justicia, o en cárcel de Puente Alto se hizo el Taller de Ciudadanía. No solo se trata de buscar trabajo.

El área de Incidencia y Políticas Públicas participó del diálogo ciudadano pre-legislativo de la Ley de Ejecución de Penas, en la mesa comunal de reinserción social de la Municipalidad de Santiago y en distintas instancias con el objetivo de mejorar el sistema de reinserción para ex convictos. Además, tuvieron voz en un encuentro de la sociedad civil que convocó la CEPAL, en que se introdujo el resguardo de los derechos de las personas privadas de libertad como uno de los ejes de trabajo.

2019

            Todos los años enfrentan dificultades para financiarse; al no estar constituidos como persona jurídica no pueden postular a, por ejemplo, fondos concursables. “Nos asesoramos por un buffet de abogados y nos plantearon que la mejor opción era constituirnos como fundación”, explica Javier Martínez.

Sin embargo, aclara que no es que Proyecto Reinserción se convierta en fundación, sino que crearán una institución con la capacidad de ayudar a esta iniciativa estudiantil. La idea es tener lo mejor de ambos mundos, tanto de lo formal como informal.

Actualmente se encuentran trabajando en los estatutos y en la conformación de un directorio. Este año terminarán este proceso legal.

Además, quieren desarrollar los mecanismos para realizar seguimientos a los ex presidiarios que participar en la feria: saber si los contratan o no.

¿2020?

Este es el último año de universidad de Javier Martínez, y no sabe si podrá seguir con esta iniciativa en el futuro. Al igual que él, siete personas del equipo están en la misma situación. Contanza Hasan es una de ellas, pero ella quiero seguir en Proyecto Reinserción de todos modos. Hay estudiantes graduados que ha hecho su tesis y memoria sobre reinserción; es su forma de seguir aportando.

Sin embargo, lo que salen quieren de dejar un legado. “Tenemos que ser capaces de crear una masa crítica”, explica Javier. Es por ese motivo que, con ayuda de los profesores respectivos, han hecho que ramos de carrera trabajen con Proyecto Reinserción, como Taller de Ingeniería Civil Industrial I o Proyectos e Iniciativas en Sector Público.

El estudiante de ingeniería civil cree que la iniciativa perdurará en el tiempo, en la medida que haya un correcto proceso de transición. Pero agrega que también se trata de la madurez de un proyecto: “Si esto se acaba es porque tenía que acabarse”, dice.

Mirko Bozanic y Javier Martínez son los dos estudiantes que sobreviven en el grupo inicial del 2015. Hoy, el equipo está conformado por más de 40 personas.

—¿Cuáles eran las expectativas cuando empezaron?

—Ninguna —dice Javier Martínez.

Al preguntarle a Contanza Hasan sobre qué le dicen los presidiarios en la cárceles, responde: “Muchos te dan las gracias”.