A muchos les ha llamado la atención el cambio de imagen de La Polar, la cadena de multitiendas cuyo 20% hoy está en manos de la familia Bemberg, fundadora de la cerveza argentina Quilmes. Incluso algunos han sospechado que tras la nueva cara de la cadena se esconde la intención de reenfocar la puntería a […]

  • 20 abril, 2007

A muchos les ha llamado la atención el cambio de imagen de La Polar, la cadena de multitiendas cuyo 20% hoy está en manos de la familia Bemberg, fundadora de la cerveza argentina Quilmes. Incluso algunos han sospechado que tras la nueva cara de la cadena se esconde la intención de reenfocar la puntería a sectores socioeconómicos más altos. Pero pareciera que no es así.

Por el contrario, el nicho de La Polar –las capas C2, C3 y D– está atrayendo la mirada de otros actores, Ripley entre ellos, y lo razonable es que quieran fortalecer esas posiciones.

Tan fuerte es la apuesta de La Polar por crecer, que ahora se apresta a aterrizar en regiones, en zonas donde hasta ahora no había podido llegar: Valparaíso, Chillán, Iquique y Temuco, entre otras ubicaciones. Su mayor paso, sin embargo, no está acá. Hasta ahora las versiones ofi ciales hablan de que la empresa irá a un país de la región dentro de este año y que la firma estaría adelantando su decisión para un par de meses más y que el lugar elegido será Perú.

¿La razón? Es una economía en ebullición, que con 25 millones de habitantes está creciendo a tasas difíciles de igualar por otras partes. Y no solo eso. A diferencia de otros mercados, Perú no opera con reglas como la tasa máxima convencional, como en Chile o Colombia, país que también aparecía entre la lista de candidatos. Dura tarea la de Pablo Alcalde, gerente general de la firma.