Portlandia, el nuevo éxito de la TV gringa, funciona porque se ríe del mundo liberal norteamericano, como hacía mucho tiempo no se veía en la pantalla. Por Federico Willoughby Olivos

 

  • 7 abril, 2011

 

Portlandia, el nuevo éxito de la TV gringa, funciona porque se ríe del mundo liberal norteamericano, como hacía mucho tiempo no se veía en la pantalla. Por Federico Willoughby Olivos

 

Cuando ni Obama parece ser capaz de devolver la esperanza a Estados Unidos, la televisión gringa empieza a mirar al pasado para encontrar algo de optimismo. En la actual temporada, por ejemplo, podemos ver a Jack Donaghy (Alec Baldwin) en uno de los mejores capítulos de 30 Rock, en el que hace un particular homenaje al ex presidente Reagan. El personaje en ese episodio logra un reaganing, concepto que implica ser capaz de resolver todos los problema que se presentan durante 24 horas, algo que “sólo ha sido hecho anteriormente por Lee Iacocca, Jack Welch y… Saddam Hussein”. La escena no es gratuita: es parte de la obsesión de la nación del norte por el fallecido mandatario.

Jack no es el único carácter televisivo que mira hacia atrás. De hecho, el pasado es la premisa de una de las revelaciones del año, la serie Portlandia. La estructura se arma a partir de un mix de sketches ambientados en Portland, una ciudad donde los noventas nunca se fueron, la administración Bush no se notó, la gente se hace tatuajes y tiene bandas; el pelo largo es moda, nadie anda en auto y todo el sueño de ser ecológico sustentable parece realidad. Creada por Andrew Singer (escritor de The Colbert report), sus protagonistas son Fred Armisen, uno de los actores habituales de Saturday night live, y Carrie Brownstein, casi desconocida guitarrista que de todas formas se las ingenió hace un par de años para aparecer en Rolling Stone como una de las 50 personas más subvaloradas de la década.

Juntos se ríen, casi con saña, del mundo liberal-progresivo-verde. Así, en un segmento una pareja que va a un restaurante a comer pollo termina visitando el lugar donde creció el ave para confirmar que tenía suficiente espacio, era alimentado con cariño y lo llamaban por su nombre. En otro, las dueñas de una biblioteca hiperfeminista encierran a Steve Buscemi por usar el baño sin pagar. Y luego un tipo se obsesiona por demostrarle a su pareja que leyó toda, pero toda la prensa liberal del día domingo (y por toda, nos referimos a nivel global). Portlandia raya en lo absurdo pero también funciona como reflejo de un segmento de la sociedad del que pocos se ríen: los que votaron por Obama, los demócratas, los fanáticos de la corrección política. Totalmente recomendable para burlarse un poco de los intelectuales, la onda, la ecología y sentirse bien por no ser tan liberal.

Los hijos de SNL
Saturday night live debe ser una de las fábricas de comedia más prolíficas de Estados Unidos. No son pocas las series (y actores) que se graduaron allí.
Parks and Recreation

Protagonizada por la genial Amy Poehler, no es más que una descarnada y jocosa mirada a la administración pública de Estados Unidos. Aplica el mismo formato que The office y funciona perfecto.

30 Rock

Tina Fey, otra de las históricas de SNL, salió del programa del sábado para armar esta serie, sin duda una de las mejores del universo catódico. Y ojo: no es raro ver a la Fey volver a SNL para interpretar a Sarah Palin.

The Office

Si bien el protagonista Steve Carell no salió de SNL sino que del The daily show, en esta temporada deja la serie y su reemplazante por al menos 4 capítulos es Will Ferrell, uno de los clásicos del estelar sabatino.