Seguramente en TVN deben estar dudando sobre la decisión que tomaron de acceder a la petición de la cancillería y aplazar la emisión del documental sobre la Guerra del Pacífico. El costo para el canal ha sido alto y el interés del público –como suele ocurrir con la censura, aunque no se use la palabra […]

  • 23 marzo, 2007

Seguramente en TVN deben estar dudando sobre la decisión que tomaron de acceder a la petición de la cancillería y aplazar la emisión del documental sobre la Guerra del Pacífico. El costo para el canal ha sido alto y el interés del público –como suele ocurrir con la censura, aunque no se use la palabra en este caso– ha crecido exponencialmente. Sin embargo, el episodio podría haber tenido un final distinto si el productor y el director del documental –Patricio Polanco y Cristián Aylwin– hubieran logrado contar, como era su intención, con las opiniones de los presidentes de Perú, Bolivia y Chile. El ex presidente Toledo no se quiso comprometer, debido a que Perú estaba en época de elecciones y sus palabras podrían haberse usado en la campaña; Evo Morales también desistió por consejo de sus asesores y a la presidenta Bachelet no le alcanzaron a preguntar, toda vez que o iban los tres o no iba ninguno. No hay duda de que las opiniones sobre la guerra de los tres mandatarios hubieran sido la visa perfecta para la emisión sin contratiempos del documental.