Por Natalia Saavedra Foto: M. José Urcela Claudio Aravena, vicepresidente Recursos Humanos; Luis Hernández, presidente Sindicato SITRAT; Andrés Kuhlmann, gerente general; Claudio Pizarro, presidente Comité Paritario. Buscando el equilibrio Todo Chile espera la llegada del Mundial de Fútbol, pero en Transelec se lo toman bien en serio: cotillón, pancartas, pantallas gigantes y la visita de […]

  • 13 junio, 2014

Por Natalia Saavedra

Foto: M. José Urcela

Transelec

Claudio Aravena, vicepresidente Recursos Humanos; Luis Hernández, presidente Sindicato SITRAT; Andrés Kuhlmann, gerente general; Claudio Pizarro, presidente Comité Paritario.

Buscando el equilibrio

Todo Chile espera la llegada del Mundial de Fútbol, pero en Transelec se lo toman bien en serio: cotillón, pancartas, pantallas gigantes y la visita de la ministra del Trabajo, Javiera Blanco, son parte de las actividades previas con que la empresa espera el evento deportivo. No es una maqueta armada sólo para las cámaras de televisión y los periodistas que ese día visitan la compañía, sino que refleja una forma constante de relacionamiento laboral de la eléctrica.

La empresa –controlada por fondos de inversión canadienses– acaba de ser galardonada con el Premio Carlos Vial Espantoso en su versión 2014, que distingue a aquellas compañías que trabajan permanentemente por construir relaciones laborales de excelencia con sus colaboradores. Más de 500 trabajadores, repartidos entre su oficina de Santiago y 56 subestaciones a lo largo todo el país, son parte de la red que la distribuidora eléctrica supervisa.

El premio llega justo cuando la Fundación Carlos Vial Espantoso celebra 15 años. Por eso –y como forma de homenajear a las empresas que han sido finalistas del premio desde sus inicios– se realizó una convocatoria cerrada para reconocer a firmas referentes en materia de construcción de lazos laborales de calidad con sus trabajadores.

El gerente general de Transelec, Andrés Kuhlmann, dice que el reconocimiento los tomó por sorpresa, más siendo sólo un grupo reducido el considerado para merecerlo. “Hace unos siete años decidimos apostar por una relación más fuerte con los trabajadores, entonces, somos una empresa joven en potenciar estas prácticas. Recibir el premio después de períodos fuertes en la industria, tanto por la paralización de muchos proyectos del sector energético, como de hechos muy fuertes vividos por la empresa, como el terremoto de 2010, nos llena de orgullo”, asegura el ejecutivo.

Kuhlmann no está sólo en la cruzada. Pedro Mercado, el presidente de uno de los dos sindicatos de la empresa (Sinatrán), se ha transformado en un socio muy importante en este desafío. “Es que acá uno se siente como una familia. De verdad que los trabajadores están muy involucrados en las tareas de la empresa y se sienten parte del grupo”, destaca Mercado.

 

Hablar, conversar y escuchar

Comunicación, es la palabra que una y otra vez Andrés Kuhlmann repite como parte de su estrategia para que en su equipo de trabajadores existan algunos que llevan hasta 50 años en la compañía. Explicarles qué servicios proveen al país, qué tan importantes son para que la gente –literalmente–tenga luz y poner mucha “oreja” a sus demandas han sido parte del mapa que, junto a la gerencia de Recursos Humanos, han trazado con el fin de tener un clima laboral óptimo.

“Al principio de esta carrera de siete años, las encuestas eran bien malas. Pero lo importante es que siempre tuvimos una alta participación. Entonces, existió el incentivo de mejorar para responderle a la gente que estaba interesada en que se mejoraran diferentes áreas”, recuerda Claudio Aravena, vicepresidente de Recursos Humanos de la empresa.

El ejecutivo agrega que en el plan que trazaron, fue clave definir que todos en la empresa tuvieran la responsabilidad de comunicar algo. La idea es que se sientan líderes y transmitan información lo más real posible de lo que está pasando y sobre lo que se está haciendo en la compañía. “Tenemos un equipo de comunicaciones internas y externas que es clave para nosotros para apoyar esa tarea”, añade el ejecutivo.

A tanto llega su convencimiento que estar al día ayuda a mejorar las relaciones laborales, que por sus pantallas se ve el noticiero central, pero no de algún canal privado, sino que el de Transelec TV. “Es parte de las iniciativas que han surgido con muy buena recepción”, destaca el gerente general.

Escuchar las demandas de sus colaboradores, también pasa porque la plana ejecutiva se tome en serio el cuento. Tienen un Comité de Recursos Humanos, donde participa el gerente general junto a directores de la empresa y la vicepresidencia de Recursos Humanos. Ahí se trata todo tipo de temas e inquietudes. “Es cierto que muchos de los beneficios se incluyen en el contrato de negociación colectiva, pero las puertas están abiertas todo el año. La empresa escucha lo que como sindicatos canalizamos. Tenemos diferencias, claro que sí, pero eso no significa que no podamos sentarnos a conversar de casos particulares que quedaron fuera del contrato colectivo”, comenta el presidente del otro sindicato de la compañía, Luis Hernández.

En concreto, como parte del contrato colectivo se cuentan bonificaciones y becas para hijos de trabajadores, aguinaldos, préstamos blandos al personal, programa de financiamiento para retiro anticipado del personal en edad cercana a jubilarse, beneficios médicos, seguro de vida por accidentes del trabajo y pago de sobretiempo por sobre lo legal, entre otros.

Y más allá de lo que quedó pactado en papel, la empresa ha establecido otra serie de apoyos: bonos por objetivos anuales, capacitación en Chile y el extranjero, beneficio de sala cuna en casa, jornada de viernes reducida y días puentes acordados a inicio de año, son parte de una larga lista.

 

Pasarlo bien, trabajar mejor

La preparación para el Mundial es un símbolo de lo que Transelec piensa de los trabajadores: un trabajador contento trabaja mejor. Todo el equipo coindice en que es así. A tanto llega el convencimiento que, por ejemplo, todas las horas interrumpidas por los partidos de Chile que los trabajadores verán en su lugar de trabajo, no se recuperan. “No es necesario, porque sabemos que la gente ha alcanzado un nivel de compromiso en el que igual va a hacer su pega antes y no dejarla a medias para ir a ver un partido”, destaca Kuhlmann.

La política de Recursos Humanos –y tomando en cuenta que además gran parte de su personal trabaja en sus obras en terreno– se basa también en realizar una serie de actividades fuera del currículum: el Club Transelec, campos deportivos en las subestaciones, celebraciones de diferentes festividades locales y open day para toda la familia son parte del mapa. Si hasta competencia de karting hacen de vez en cuando.

“De verdad que son todas actividades con alta participación. Además, si alguien llega con una idea que tiene sentido, que logra adherencia, la aceptamos. Hay yoga por ejemplo, gimnasia de pausa, hasta danza árabe. Esas instancias las crean los trabajadores”, agrega el gerente general.

Por su parte, los presidentes de ambos sindicatos explican que es clave que las familias se sientan también integradas a la compañía. Por lo tanto, todos los beneficios, tanto dentro o fuera del contrato, que “salpican” más allá del trabajador, se leen como un símbolo de la preocupación de la empresa por buscar un balance entre la vida profesional y laboral.

 

Seguridad y movilidad, los otros pilares

Transportar la energía eléctrica que ilumina al 98% del país no es una actividad fácil y por su naturaleza conlleva riesgos. Estar preparados para caídas del suministro, desastres naturales y sobredemandas del sistema es parte de la carga laboral diaria de los trabajadores de Transelec.

Por ello, la seguridad es otro pilar clave para la empresa. Claudio Pizarro, presidente del comité paritario, explica que se preocupan de cada detalle en las obras donde trabajan, y que siguen protocolos muy estrictos. “Un trabajador tiene que volver a su casa tal como salió, ésa debe ser nuestra máxima. Y aunque parece algo muy simple, involucra cumplir con protocolos muy estrictos de seguridad en todo Chile en todas las faenas”, destaca.

Su autorregulación se traduce en que incluso exigen a sus contratistas cumplir con las mismas medidas de seguridad que tienen a nivel interno. En Transelec les gusta prevenir, por eso cuando hay accidentes en otras empresas del sector eléctrico, estudian esos incidentes, con el fin de saber las razones y que no les suceda algo similar.

Por último, pero no menos relevante, la empresa motiva la movilidad interna con características bien especiales. Y es que, además de los habituales concursos que toda compañía realiza con el fin de ofrecer diferentes cargos, tienen varios ejemplos de trabajadores que han terminado en áreas incluso diferentes a las que su puesto original. “Tenemos personas que han partido como secretarias y terminado en puestos claves de la empresa. O asesores legales que llegaron al área de comunicaciones porque tenían inquietudes en ese segmento. Estamos trabajando, además, para que esos procesos sean más transparentes y efectivos y, por ejemplo, si alguien no quedó en un cargo al que postuló preocuparse también de esa persona”, concluye Kuhlmann. •••