Competir con los pares es lo lógico, pero ganarle a los que en el papel tienen más pergaminos es todo un mérito. Así ocurrió con la planta de Cristalerías de Chile en Llay-Llay, que obtuvo el premio internacional “Medalla de Bronce” en la reciente bienal internacional de Miami 2007, en Estados Unidos. El mérito […]

  • 14 diciembre, 2007

 

Competir con los pares es lo lógico, pero ganarle a los que en el papel tienen más pergaminos es todo un mérito. Así ocurrió con la planta de Cristalerías de Chile en Llay-Llay, que obtuvo el premio internacional “Medalla de Bronce” en la reciente bienal internacional de Miami 2007, en Estados Unidos.

El mérito es que la planta compitió con proyectos de todo el mundo (América, Europa, Asia y Oceanía) y en una categoría que no necesariamente le corresponde. Porque aun siendo una fábrica, debió medirse con proyectos de arquitectura pública de más de 10 mil metros cuadrados, ya que no existía la categoría de arquitectura industrial. La arquitectura de la planta es obra de la oficina de Guillermo Hevia y Asociados.