Estar sentado durante horas sin moverte puede volver lento el flujo de sangre hacia el cerebro, de acuerdo con un nuevo estudio preventivo de oficinistas, un hallazgo que podría tener implicaciones para la salud mental a largo plazo. Sin embargo, levantarse y caminar durante solo dos minutos cada media hora parece repeler este declive en […]

  • 20 agosto, 2018

Estar sentado durante horas sin moverte puede volver lento el flujo de sangre hacia el cerebro, de acuerdo con un nuevo estudio preventivo de oficinistas, un hallazgo que podría tener implicaciones para la salud mental a largo plazo. Sin embargo, levantarse y caminar durante solo dos minutos cada media hora parece repeler este declive en el flujo sanguíneo cerebral y podría incluso acelerarlo.

El flujo de sangre a nuestro cerebro es uno de los procesos internos automáticos que la mayoría de nosotros casi nunca consideramos, aunque es esencial para la vida y la cognición. Las células cerebrales requieren el oxígeno y los nutrientes que contiene la sangre, y varias arterias grandes transportan constantemente sangre hasta nuestra cabeza.

Puesto que este flujo es tan necesario, el cerebro lo regula estrictamente, siguiendo distintas señales fisiológicas, incluyendo los niveles de dióxido de carbono en nuestra sangre, para mantener la velocidad del flujo dentro de un rango muy estrecho.

Sin embargo, ocurren algunas pequeñas fluctuaciones, tanto repentinas como prolongadas, que pueden tener repercusiones. Estudios anteriores en personas y animales indican que caídas leves y cortas en el flujo sanguíneo cerebral pueden nublar temporalmente el pensamiento y la memoria, mientras que los declives a largo plazo están vinculados con riesgos más altos de presentar algunas enfermedades neurodegenerativas, incluyendo la demencia.

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