Un estiloso lugar para una cocina mediterránea sabrosa y sustentada en buenas materias primas, buena carta de vinos y atento servicio. Así es el Oporto de Vitacura.

  • 29 abril, 2009

 

Un estiloso lugar para una cocina mediterránea sabrosa y sustentada en buenas materias primas, buena carta de vinos y atento servicio. Así es el Oporto de Vitacura. Por Paola Doberti.

Oporto es un legendario vino, una denominación de origen en Portugal, un clásico. Y también un restaurante en Isidora Goyenechea que durante el verano se puso de moda por su bien puesta, estilizada y acogedora terraza.

Costó vencer el prejuicio del local reutilizado -antes estuvo ahí el California Creations- y los temores antes la grandilocuencia del nombre escogido. Pero el fuego de los braseros en la terraza, la envolvente iluminación, la atenta anfitriona, el administrador o socio (de pelo echado para atrás, que siempre está) inventando una mesa para complacer y cautivar al cliente, la carta con buenos productos y una lista considerable de oportos para amantes del clásico fortificado (pero quizás en especial para los primerizos)… todo eso termina por conquistar. El oporto se ofrece por copas, salvo los vintage, reyes de la categoría, y varios platos lo llevan en su preparación.

El lugar está estudiado para satisfacer a su cliente. Y esto no es una obviedad. Hay consistencia tras esta propuesta sofisticada-informal, muy enfocada en la decoración y el ambientalismo, de rica oferta gastronómica estilo mediterráneo, sin la pretensión de ser la mejor cocina del barrio.

Buena carta de vinos y preocupación por el tema: el pinot noir llega frío y continua así durante la comida. He ido un par de veces y probado muchos platos para picar y entradas: jamón serrano y melón, calamares en aros, sanitos, blandos y ricos; cortes de entraña, tiernos y jugosos; camarones al oporto, tortilla española, pastrami sobre gratín de espárragos y endivias y unas inmejorables picantitas, carnosas, y calentitas pinzas de jaibas, para terminar sopeando sus jugos (mantequilla negra, cacho de cabra, merkén, nos confidenciaron, pero tenía más cositas). Piqueos y degustación de oportos en la terraza. Esa sería mi recomendación.

Isidora Goyenechea 3477, reservas al al 3786411.


Descubrimientos


Atún del miraolas

Los filetes de atún de este estupendo restaurant-pescadería español a la vista son un espectáculo: su carne es de un color rojo profundo; su textura, fibrosa y suave y su carne, nada que decir: consistente y de largo disfrute. A pedido. Para rendirse. Vitacura 4171, teléfono 2065106

Tartaro de vacuno

Fui a probar nuevos platos al Ambrosía para la temporada otoño invierno. Hay empatía con el comensal, las ensaladas tienen ingredientes tibios para aquellos que almuercen ligero pero “cálido” en invierno, en fin. El destacado de hoy es un tártaro de carne de res, con alcaparras, tomate y rúcula (en vez de perejil, no como “ensalada”). Todo, envuelto en una lámina de jamón de wagyu (de los artesanales Secretos de la Unión, delicioso). La joven cocinera Carolina Bazán dice que su plato es sencillo. Lo es, pero también excepcional. Merced 838,detrás del Museo Casa Colorada, 6972023.

 

Paso a paso

Carpaccio de zapallitos enanos. Cortar los zapallitos enanos (y firmes) en juliana en la “mandolina”. Disponer sobre el plato o fuente las láminas extendidas y apenas montadas. Impregnar con buen y abundante aceite de oliva (que se mojen, no que floten), agregar las alcaparras, sal y pimienta. Terminar con limón de Pica o normal y parmesano y nueces (rallar ambos ingredientes al mismo tiempo en el mismo rallador). Este plato es el mejor ejemplo de la máxima que dice que el todo es mejor que las partes. Los zapallitos se saborean como una exquisitez. Receta cortesía de la familia Toledo-Egaña.