Históricamente nos dijeron que no había que excederse comiéndolos. Luego nos aseguraron que uno al día era casi sinónimo de eterna juventud. Ahora, hace muy poco, se ha venido una tercera ola que vuelve a satanizar su consumo. ¿Qué hacer? Simple, comerlos en variadas formas, tal como aquí mostramos.

  • 26 abril, 2019