Transformar lonas y pendones publicitarios en bolsos, mochilas o billeteras resultó ser todo un acierto para Pamela Castro y Felipe Ferrer, dos jóvenes diseñadores industriales que hace un par de años crearon la empresa Modulab y que incluso ya lograron que la gigante estadounidense Disney les permitiera usar sus desechos publicitarios para desarrollar este emprendimiento. […]

  • 17 febrero, 2009

Transformar lonas y pendones publicitarios en bolsos, mochilas o billeteras resultó ser todo un acierto para Pamela Castro y Felipe Ferrer, dos jóvenes diseñadores industriales que hace un par de años crearon la empresa Modulab y que incluso ya lograron que la gigante estadounidense Disney les permitiera usar sus desechos publicitarios para desarrollar este emprendimiento. El primer apronte con el negocio lo tuvieron en la última elección presidencial: aprovecharon los afi ches de PVC de la propaganda electoral para fabricar nada menos que 6 mil mochilas para niños de Cerro Navia. Tras eso, vino la idea de usar los pendones de películas y convertirlos en productos de moda. Luego de un largo camino para obtener permisos y licencias, Disney los autorizó a usar sus residuos como materia prima. Así, vinieron las ventas y las primeras exportaciones. Todo, a través de Internet.

Ahora están preocupados de desarrollar el negocio a través del retail chileno y de encontrar, en paralelo, inversionistas que les permitan crecer en Chile y el exterior. Después de todo, espaldas ya tienen para demostrar que el negocio es atractivo. Cuentan orgullosos que en 2006 Disney los premió en Estados Unidos, en la categoría “Innovación & Diseño” en el marco de la convención anual de licenciatarios de la cadena. Además, fueron incluidos por la editorial inglesa Thames and Hudson en el libro 100 innovaciones textiles del siglo XX, y también fueron seleccionados para la exhibición y venta de sus productos en el Museum of Bags and Purses, en Amsterdam.