Esta semana nuestros títulos recomendados corresponden a tres autores chilenos. Por una parte la reedición de una pieza maestra: Carne de Perro de Germán Marín, también las entrañables crónicas de Gabriel Zanetti y la historia de un mismo nombre y tres vidas, en la segunda novela de Hugo Forno.
Por Sofía García-Huidobro y Felipe Gana.

  • 3 julio, 2020

La historia no era así. Hugo Forno

Libro cruzado por los épicos sucesos de la corta vida de Ugo, que con 12 años, decide enfrentar al ejercito nazi, mientras intentan escapar de los aliados, durante el fin de la ocupación italiana. También es la pequeña historia de la familia Forno, y del nombre, Hugo Forno, que comparten su narrador, el padre de este y el pequeño héroe italiano. Así, con estas tres historias intercaladas en distintos tiempos (la Segunda Guerra, el Chile de los 80s y el presente) y lugares (Santiago, Quilpué y Roma), logra un relato donde la memoria emotiva juega un rol fundamental para unir a sus protagonistas que, a grandes rasgos, comparten solo un apelativo común. Esta novela, la segunda de su autor, logra, sin aspavientos, contar tres vidas mínimas de forma luminosa y amena. Por Felipe Gana.

El pejerrey, crónicas de temporada. Gabriel Zanetti

Dedicada a su abuelo Héctor, que le contó tantas historias, arranca esta recopilación de crónicas. Se trata de pasajes breves pero llenos de recuerdos, imágenes, apuntes y observaciones. Se repiten historias de pesca y nostalgia de inviernos más lluviosos. Y aparecen elementos pop como programas de televisión que hablaban de ovnis, las eliminatorias futbolísticas de Francia 98, el festival de Viña y la muerte de Felipe Camiroaga. “De lo que sí estoy seguro es de que los ñuñoínos poseen un misterioso amor por la comuna, una especie de compromiso que probablemente tiene que ver con la propia biografía”, escribe Zanetti, en una emotiva pero también chistosa crónica sobre su apego a Ñuñoa. Por Sofía García-Huidobro.

Carne de Perro, Germán Marín

Este relato, pieza fundamental de la obra de Marín escrita en 1983 y publicada en los 90s, vuelve a reeditarse. El asesinato de Edmundo Pérez Zujovic en 1971 y sus posteriores consecuencias son reconstruidos brillantemente desde la acción. Una escritura sin adornos que contiene muchas capas y emociones que se encuentran. El prólogo de esta edición es de Carlos Peña, quien elogia especialmente el tratamiento que le da el escritor a la memoria: “Con esta novela, Germán Marín continuó el ejercicio que lo sitúa, sin asomo de dudas, entre los grandes de la literatura chilena, alguien cuya ausencia lleva a descreer del premio nacional que inexplicablemente se le negó”. SGH.