Puede que por estos lados el Globo de Oro a Mejor Película Extranjera para Waltz with Bashir haya sonado algo extraño, pero al revisar las listas de los mejores de 2008, la cinta del israelí Ari Folman figuraba una y otra vez en los primeros lugares y ello, pese a sus múltiples handicap: es un […]

  • 23 enero, 2009

Puede que por estos lados el Globo de Oro a Mejor Película Extranjera para Waltz with Bashir haya sonado algo extraño, pero al revisar las listas de los mejores de 2008, la cinta del israelí Ari Folman figuraba una y otra vez en los primeros lugares y ello, pese a sus múltiples handicap: es un documental, de dibujos animados, con producción totalmente independiente y que remueve dolorosos recuerdos. Originalmente periodista, Folman deseaba realizar una película sobre las matanzas de los campos de refugiados de Sabra y Shatila (1982), donde miembros de la Falange Libanesa masacraron a cientos de palestinos en venganza por la muerte de su líder Bashir Jemayel. El gobierno de Israel ha negado por décadas su vinculación con los hechos, de modo que en el filme Folman transforma esta suerte de “amnesia política” en la amnesia narrativa que manifiestan sus decenas de entrevistados los que, junto al propio realizador, van desenterrando sus recuerdos e imágenes como si fuesen pesadillas largo tiempo guardadas en el inconsciente. Ni qué decir que las memorias revividas por Folman han recuperado actualidad con los últimos sucesos de Gaza. Desde ya, su Waltz with Bashir figura entre las cintas más mencionadas al momento de hablar de los próximos premios Oscar…