Según un análisis del Fondo Monetario Internacional (FMI), Perú es el país de Latinoamérica en mejores condiciones para soportar un colapso económico. Al otro lado de la vereda, Venezuela y Argentina cuentan con las defensas más débiles ante dicho escenario, informa Diario Financiero. Chile, Bolivia y Paraguay también quedaron en la parte alta de las […]

  • 1 febrero, 2013
Cusco, Perú. Foto Flickr

Cusco, Perú. Foto Flickr

Según un análisis del Fondo Monetario Internacional (FMI), Perú es el país de Latinoamérica en mejores condiciones para soportar un colapso económico. Al otro lado de la vereda, Venezuela y Argentina cuentan con las defensas más débiles ante dicho escenario, informa Diario Financiero.

Chile, Bolivia y Paraguay también quedaron en la parte alta de las naciones mejor preparadas, seguidos por Colombia, en donde el gobierno planea balancear su presupuesto hacia 2014.

En tanto, las mayores economías de región, Brasil y México, tienen finanzas públicas lo suficientemente sólidas para salir adelante frente a impactos moderados, pero se beneficiarían si tuvieran “parachoques más fuertes”.

El análisis considera pruebas de estrés, con escenarios que van desde un excepcional problema financiero sin impacto económico hasta una repetición de la crisis tras la quiebra de Lehman Brothers en 2008. El resultado: “pese a que la región en conjunto es más resistente que en el pasado, los países en lo individual batallarían para sortearlos”.


El liderazgo de Perú 


La economía de Perú, con su rápido crecimiento, emergió como la más resistente en la región, con un superávit presupuestario y deuda con valor de sólo un 20% del PIB, aproximadamente.

Por su parte, Brasil, México, Uruguay y Ecuador, serían capaces de lidiar con una desaceleración global prolongada, pero su proporción de deuda podría alcanzar el 65% del PIB, un porcenaje alto para los estándares de los mercados emergentes, dependiendo si los encargados de política monetaria optaran por contrarrestar el impacto con estímulos fiscales.

Finalmente, en caso de una crisis severa la deuda pública de Venezuela se dispararía a un 145% del PIB, casi el mismo nivel de Grecia cuando se hizo su primer rescate.

Revise el artículo en Diario Financiero.