Dentro de todo, 2012 fue un buen año para América Latina. Si bien el crecimiento fue menor al registrado un año antes, la región sí logró una expansión de su Producto Interno Bruto (PIB), lo que es bastante si se considera la recesión en la zona euro, la desaceleración en China y la lenta recuperación […]

  • 19 febrero, 2013
Perú. Foto Flickr

Perú. Foto Flickr

Dentro de todo, 2012 fue un buen año para América Latina. Si bien el crecimiento fue menor al registrado un año antes, la región sí logró una expansión de su Producto Interno Bruto (PIB), lo que es bastante si se considera la recesión en la zona euro, la desaceleración en China y la lenta recuperación en Estados Unidos, informa Diario Financiero.

Al analizar los datos y estimaciones oficiales de las economías más importantes del área, Perú encabeza la lista, con un 6,3%. En segundo lugar se ubicó Chile, con una expansión de 5,6%. Le siguió México con un aumento de su PIB de 4%. Más atrás quedaron Colombia (en un rango entre 3,3% y 3,9%) y Argentina (1,9%). Sorprendentemente, Brasil —que posee la mayor economía de la zona— quedó en el último lugar al conseguir un crecimiento de apenas 1%.

En la mayoría de los casos la razón detrás de estos incrementos fue la fuerte demanda interna. Según las estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), los países de América Latina y el Caribe anotaron un crecimiento de 3,2% el año pasado, lo que se compara con un 2,2% de Estados Unidos y una contracción de 0,4% en la zona euro.

Para este año, los pronósticos para América Latina son más alentadores. El FMI proyecta que la región acelere su crecimiento a 3,9%. De los seis países evaluados, tres mostrarán un alza (Argentina, Brasil y Colombia), uno mantendrá su ritmo (Perú) y dos reflejarán una menor expansión (Chile y México).

Desafíos para 2013


A pesar de las positivas perspectivas, estas naciones enfrentarán desafíos domésticos que, sumados a las incertidumbres globales, podrían frenar su crecimiento.

En el caso de Perú, el principal riesgo radica en los conflictos por grandes proyectos mineros, según la Economist Intelligence Unit (EIU). El descontento social podría obligar a retrasar o cancelar algunas iniciativas, lo que haría peligrar 
US$ 53.400 millones en inversión esperada en el sector minero en la próxima década. Si esto pasa, la confianza empresarial caería, lo que afectaría a otros sectores.

El dinamismo que mostró Chile en 2012 se ralentizará este año, principalmente por una moderación de la demanda doméstica. Pese a esto, el país seguirá estando entre los países con mayor crecimiento en la región. Según BBVA Research, la desaceleración en el consumo se deberá a una expansión menor en las nóminas de sueldos totales y a un incremento en la inflación. Además, los sectores orientados hacia el mercado externo (minería, manufactura y agricultura) seguirán reflejando la debilidad de la demanda en el resto del mundo.

En lo que se refiere a México, existen dos factores principales que podrían explicar las menores proyecciones de crecimiento, de acuerdo con la EIU. El primero son los cuellos de botellas estructurales y el segundo son los fuertes lazos con el ciclo empresarial de Estados Unidos. Si el presidente Enrique Peña Nieto implementa su agenda de reformas para abordar los problemas estructurales del país y si el principal socio comercial de México consolida su débil recuperación, el panorama de la nación podría mejorar.

Revise el reportaje completo en Diario Financiero.