Aun cuando el senador por Aysén, Adolfo Zaldívar, ha vuelto lentamente a los círculos de poder, tras su llegada a la presidencia del Senado, en su región las cosas son muy distintas. Tras su expulsión de la DC, una serie de funcionarios “colorines” ha visto tambalear sus puestos. En las últimas semanas dejaron sus funciones […]

  • 28 mayo, 2008

Aun cuando el senador por Aysén, Adolfo Zaldívar, ha vuelto lentamente a los círculos de poder, tras su llegada a la presidencia del Senado, en su región las cosas son muy distintas. Tras su expulsión de la DC, una serie de funcionarios “colorines” ha visto tambalear sus puestos. En las últimas semanas dejaron sus funciones el secretario regional ministerial (Seremi) de Minería, Cristián Manríquez, y también se le pidió la renuncia a la Seremi de Vivienda, Evelyn González, el 30 de abril.

Ahora todas las miradas de los habitantes de la región están puestas sobre los dos gobernadores “colorines” que aún permanecen en sus puestos: el de Coyhaique, Rodrigo García, y el de Capitán Prat, Miguel Aravena. Este último, traído desde Santiago por el propio parlamentario.