El aceite de oliva está considerado dentro de los productos más nobles de la humanidad. Utilizado como moneda de cambio en la antigüedad, su producción está atrayendo a muchos empresarios chilenos interesados en diversificar su matriz de negocios. Uno de ellos es Clemente Eblen, que partió en el rubro como un hobby, en apenas 20 […]

  • 20 abril, 2007

El aceite de oliva está considerado dentro de los productos más nobles de la humanidad. Utilizado como moneda de cambio en la antigüedad, su producción está atrayendo a muchos empresarios chilenos interesados en diversificar su matriz de negocios. Uno de ellos es Clemente Eblen, que partió en el rubro como un hobby, en apenas 20 hectáreas en San Vicente. Hoy se prepara para crecer en grande con su marca Monteolivo, hasta llegar a un total de 600 hectáreas plantadas y una cosecha, hacia el 2008, de 300 mil litros anuales.

Pero él no es el único. Alfonso Swett, dueño de Forus, se interesó en la actividad el año 2002, dada la demanda mundial por el producto y la fuerte penetración de la dieta mediterránea. Su objetivo, por ende, es salir al mundo con el aceite de oliva, primero al mercado americano, luego al asiático y, finalmente, al gran polo consumidor que es Europa.

Se dice que también partirá el 2008.