A través de una declaración pública Longueira acusó injusticia, persecución y amedrentamiento.

  • 10 julio, 2018

Pablo Longueira, reaccionó esta mañana a la imputación de cohecho que le hizo la fiscalía en la arista Royalty del caso SQM, en función de cinco “actos indebidos” que habrían favorecido a la minera no metálica cuando era senador y luego ministro de Estado.

A través de una larga declaración pública, Longueira acusó injusticia, persecución y amedrentamiento tanto para él como su entorno familiar, y apuntó sus dardos directamente contra Pablo Gómez, el fiscal que lidera las indagaciones.

“En el transcurso de esta investigación allanaron mi casa y mi oficina, amedrentando a miembros de mi familia y a mis colaboradores en las funciones públicas que desempeñé, a pesar de que permití el acceso voluntario a mis cuentas corrientes personales y de las fundaciones que creé. Buscaron, infructuosamente, encontrar evidencias que desmintieran la verdad: que yo no he recibido ni un solo peso para mí de la empresa Soquimich ni de ninguna otra empresa. Fui víctima, además, de destempladas declaraciones y filtraciones ilegales que intentaron desacreditar una vida dedicada al servicio público”, asegura en el comunicado.

“En el marco del juicio oral demostraré, con toda mi fuerza, que jamás he cometido delito alguno –menos aún el de cohecho- porque todos quienes conocen mi trayectoria pública, hayan sido partidarios o detractores, saben que siempre me auto impuse normas éticas muy superiores a las legales”, continúa.

“Quiero hoy denunciar públicamente, que el mismo fiscal que hoy me acusa, sin que posteriormente haya cambiado ningún hecho, ofreció durante meses a mi defensa una salida alternativa que eliminaba el delito de cohecho. Sí, aunque parezca increíble y sea difícil de creer, ello fue así”.

“Confío en el Poder Judicial de mi querido país y en su capacidad para aplicar la ley sin discriminaciones ni sesgos políticos. Ha terminado la etapa de persecución y llega la hora de la Justicia”, finaliza.