Es verdad que su mayor popularidad la obtuvo en los años 50 y 60, cuando compartió escenarios y grabaciones con la soprano más famosa del siglo XX, pero de todos modos es un poco injusto referirse al recién fallecido Giuseppe Di Stefano simplemente como “el tenor de María Callas”. Aunque así lo recordaron de manera […]

  • 2 abril, 2008

Es verdad que su mayor popularidad la obtuvo en los años 50 y 60, cuando compartió escenarios y grabaciones con la soprano más famosa del siglo XX, pero de todos modos es un poco injusto referirse al recién fallecido Giuseppe Di Stefano simplemente como “el tenor de María Callas”. Aunque así lo recordaron de manera escueta y un tanto mezquina las notas de obituario en dos matutinos locales, el intérprete italiano, que murió a los 86 años, tuvo méritos vocales únicos e irrepetibles, particularmente en sus primeros años, como atestiguan registros en vivo que lo muestran luciendo un material fresco y de una irresistible belleza, y el canto apasionado que se convertiría en una de sus marcas de fábrica. Lo malo fue que precisamente esos desbordados arranques dramáticos lo llevarían a forzar la voz más de lo necesario, convirtiéndolo muy temprano, a partir de la década de los 70, en una sombra de lo que había sido. Quizás eso influyó para que su nombre haya quedado fuera de la discutible y tan polémica lista de los 20 mejores tenores de la historia que una revista británica dio a conocer hace poco, y de la que hablaremos pronto. Para reparar ese olvido, y comprobar que era mucho más que “el tenor de la Callas”, recomendamos escuchar sus interpretaciones en óperas de Verdi y Puccini, y en especial sus emotivas versiones de canciones napolitanas.