La idea se originó el año 2013 en un tren rumbo a Yale, en EE.UU. Los actuales socios de PugaOrtiz, Leonardo Bataglia y Cristián Muga, viajaban desde Nueva York, donde se reunieron con peritos que los asesoraban en el caso farmacias, cuando se propusieron independizarse y crear algo propio con otros pocos penalistas. “El enfoque […]

  • 21 diciembre, 2017

La idea se originó el año 2013 en un tren rumbo a Yale, en EE.UU. Los actuales socios de PugaOrtiz, Leonardo Bataglia y Cristián Muga, viajaban desde Nueva York, donde se reunieron con peritos que los asesoraban en el caso farmacias, cuando se propusieron independizarse y crear algo propio con otros pocos penalistas. “El enfoque es la alta especialización en litigación penal”, explica Muga.

A la vuelta del viaje se lo propusieron a Luis Ortiz Quiroga, socio fundador de la firma que fue creada en 1925. A él le pareció buena idea. “En un estudio grande, parte importante de los abogados que no son penalistas se dedican principalmente a asesorías a empresas. Entonces suelen producirse problemas de contradicción de intereses”, explica. Y agrega: “Aquí somos 14 socios y 25 colaboradores asociados, y cada uno tiene que atender a distintos clientes. Eso hace que las incompatibilidades aumenten y te crea una limitación”.

De todas maneras, decidieron esperar el momento adecuado. “No es fácil, con toda la historia que tenemos aquí, tomar decisiones tan importantes”, relata Cristián Muga, quien lleva 15 años en esta oficina, mientras que Bataglia, 23.

A mitad de año, el piso 19 del actual edificio donde trabajan –Presidente Riesco 5561– se desocupó. Entonces, pensaron que era momento de concretar el proyecto. Además de ellos tres sumaron como socio a Rodrigo Aldoney, asociado del estudio, y a mediados de este año contactaron a Rodrigo Ávila, quien trabaja con el también penalista Hugo Rivera. Con él han coincidido en juicios como el caso Chispas, Inverlink, colusión de farmacias, ADN, Arcano, entre otros.

También integraron a los cinco asociados penalistas de PugaOrtiz: Eugenio Merino, Alejandro Godoy y Cristián Díaz. Sobre este “desmantelamiento”, “don Lucho”, como le dicen sus colegas, aclara que “aquí no hay peleas. La relación con el resto de los socios es espléndida. No hay como causa ninguna desavenencia interna”.

Sobre el perfil y estilo que los une, Muga explica que “somos abogados penalistas que hemos tenido varios y largos juicios orales. Todos juicios que marcaron un nivel de importancia en el país, prácticamente todas las colusiones”. Bataglia agrega que cuando empezó la reforma al sistema penal, “tuvimos un proceso bien emblemático, el juicio al ex ejecutivo del BBVA, Jorge Tocornal. Fue súper potente, éramos los primeros abogados privados que exitosamente participaron de un juicio oral”. Todos coinciden en que la relación con el Ministerio Público es correcta y profesional.

Decidieron bautizar este nuevo estudio con el nombre de “Ortiz y compañía”, en honor a su fundador. “Era fundamental que en este proyecto nos acompañara don Lucho. Es un testimonio de continuidad de lo que ha sido la forma de trabajar y enfrentar los casos, y de seguir su sello”, explica Bataglia.

Entre febrero y marzo dejan el piso 8 donde operan actualmente y en marzo, empieza el rodaje.