En la mira de la policía y la justicia están las casas de empeño y compra-venta de oro. Su explosivo crecimiento despertó las sospechas de los organismos perseguidores, que no entienden cómo en menos de dos años este tipo de negocios se convirtió en unos de los más pujantes, con locales en diversas ciudades del país.

 

 

  • 8 mayo, 2012

En la mira de la policía y la justicia están las casas de empeño y compra-venta de oro. Su explosivo crecimiento despertó las sospechas de los organismos perseguidores, que no entienden cómo en menos de dos años este tipo de negocios se convirtió en unos de los más pujantes, con locales en diversas ciudades del país.
La sospecha tiene que ver con que la compra-venta de oro es una de las formas más comunes para el blanqueo de capitales; ya que, producto del alza del metal, ha sido posible justificar los aumentos patrimoniales.
La policía ha seguido la pista de compradores de oro que incluso se han visto en las ferias libres de algunas comunas ofreciendo interesantes sumas por cada gramo del metal. Se sospecha además que ello pueda alentar el robo, generando una cadena delictiva difícil de parar.