Luego de 15 meses de trabajo, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) entregó ayer a autoridades chilenas un informe donde analizó la transformación productiva del país en las últimas dos décadas y entregó recomendaciones para evitar que la baja que experimenta la productividad siga frenando el potencial de crecimiento y desarrollo […]

  • 10 enero, 2018

Luego de 15 meses de trabajo, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) entregó ayer a autoridades chilenas un informe donde analizó la transformación productiva del país en las últimas dos décadas y entregó recomendaciones para evitar que la baja que experimenta la productividad siga frenando el potencial de crecimiento y desarrollo del país.

A juicio del organismo, para que Chile progrese y sea capaz de enfrentar los desafíos futuros es imprescindible trabajar para que la economía se base en conocimiento y reduzca su dependencia de los recursos naturales, lo que implica -agrega- modernizar el modelo, incluída más cooperación entre gobierno, empresas y academia.

Y, en esa línea, identificó tres importantes desafíos. El primero es avanzar a una modernización del Estado y la gobernanza, reforzando la coordinación interministerial en materia de innovación y transformación económica, además de consolidar los avances en las agendas de producción, inversión extranjera directa, comercio, energía y educación.

También indicó que será fundamental que la capacidad de diálogo que actualmente tiene el gobierno con empresas líderes locales y extranjeras debe ampliarse a emprendimientos, pequeños negocios y la sociedad civil.

Un segundo eje es reforzar la capacidad de anticipación a nivel estratégico, ya que según la OCDE Chile carece de un espacio institucional para planificar y diseñar escenarios. Esta capacidad, según el organismo, se perdió cuando el Ministerio de Planificación y Cooperación (Mideplan) se transformó en la cartera de Desarrollo Social en el país en 2011.

“Reconstruir esta capacidad contribuiría a lograr el consenso sobre los retos a los que se enfrenta el país en materia de desarrollo -como lograr que su economía sea más ecológica- y a sintonizar intereses en pro del cambio”, señala el reporte.

Un tercer eje de acción es adoptar un enfoque “geolocalizado” en la formulación de políticas, es decir, seguir avanzando en una agenda para identificar nuevas fuentes de crecimiento a lo largo del país, que lo hagan más inclusivo, para lo cual será crucial afianzar las capacidades de los gobiernos regionales y locales y una transferencia eficaz de recursos desde el gobierno central.

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