Desaparecida de los medios, la periodista Alejandra Matus, conocida por sus denuncias, cambió de giro. Entró como segunda del área de prensa al Ministerio del Trabajo que dirige el PS Osvaldo Andrade, y al poco tiempo, desplazó a su jefe directo, quien emigró a otro ministerio. Matus hará noticia otra vez: junto a Yasna Lewin, […]

  • 23 marzo, 2007

Desaparecida de los medios, la periodista Alejandra Matus, conocida por sus denuncias, cambió de giro. Entró como segunda del área de prensa al Ministerio del Trabajo que dirige el PS Osvaldo Andrade, y al poco tiempo, desplazó a su jefe directo, quien emigró a otro ministerio.

Matus hará noticia otra vez: junto a Yasna Lewin, periodista que trabajó hasta hace poco en Mideplan, está de cabeza redactando un libro que llevaría por título La lealtad en el poder y que en junio será entregado a Editorial Planeta. De más está decir que sacará a luz oscuras traiciones políticas ocurridas en los gobiernos de la Concertación y en el régimen militar. Algo similar a lo que hizo con El libro negro de la justicia chilena, que en 1999 estuvo un par de horas en las librerías antes de ser requisado por una querella presentada por el ex supremo Servando Jordán, lo que la obligó a emigrar a Miami. El libro, dicho sea de paso, contenía denuncias de grueso calibre, pero no siempre avaladas por fuentes con nombre y apellido.

Por los perjuicios ocasionados, Matus demandó al Estado de Chile y exige una indemnización de 487 millones de pesos, apoyándose en el fallo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que consideró la medida un acto de censura previa, violatorio de la libertad de expresión.
Compleja posición: ser funcionaria del Estado y ser demandante a la vez.

En medio de tanta actividad, Matus está preocupada de cuidar su embarazo, producto de su relación sentimental con Alberto Barrera, conocido operador del PS, ex secretario de Camilo Escalona, y que hasta antes de conocer a Matus estaba casado con Claudia Hernández, la secretaria privada de Michelle Bachelet en La Moneda, quien se recupera de un cáncer al estómago, lo que no obsta para que mantenga trabajando.