Uno de los nichos más competitivos en el mundo automotor en innovación, equipamiento y experiencia de usuario es el de SUV premiums. BMW acaba de lanzar su nuevo X5, que con su tecnología pretende ponerse a la cabeza de su segmento. Por rodrigo castillo

  • 25 octubre, 2018

El barro rojo, resbaloso, se alterna con peligrosas piedras. El bosque es frondoso, apenas deja pasar el sol intenso que ilumina la zona de Chattahoochee Hills, muy cerca de Atlanta, en Estados Unidos. El sendero es estrecho, con pronunciadas pendientes. La duda es constante: øpodré pasar por ahí en este SUV?

Se puede, pero más allá de la habilidad del conductor, se trata de las impresionantes habilidades off road que mostró en su lanzamiento mundial el nuevo BMW X5, la cuarta generación de uno de los primeros SUV premium en el mercado mundial, que a estas alturas ha vendido entre todas sus generaciones y a lo largo del orbe, más de 2.100.000 unidades desde su estreno en 1999. Nada mal para el más grande y lujoso utilitario deportivo familiar de la casa BMW.

Más allá de una evolución, se trata de un vehículo completamente nuevo, que además llega a renovar varios aspectos de los próximos modelos de la marca.

Tecnología en acción

El grado de dificultad de los senderos elegidos por la marca para probar el nuevo BMW X5 es bastante alto, más para un vehículo que no fue desarrollado exclusivamente como todoterreno y que debe ser confortable, lucir bien y tener un excelente desempeño, tanto en este resbaladizo camino lleno de vegetación y arañas viuda negra, como para ir al mall o llegar a un matrimonio. øCómo lo hace? Con una impresionante batería de sistemas tecnológicos, que permiten que incluso conductores con poca experiencia puedan vivir aventuras extremas, con el alto lujo de la marca.

Todo comienza con el poder que desarrollan los motores disponibles en la gama, que al momento de su estreno contempla al BMW X5 xDrive40i, propulsado por un motor de gasolina de seis cilindros en línea, de 340 CV de potencia, con un par máximo de 450 Nm. El BMW X5 M50d, que innova con cuatro turbocompresores que permiten que el bloque diésel de seis cilindros provea de una potencia de 400 CV, con torque de 760 Nm. El BMW X5 xDrive30d, en tanto, también ofrece poder diésel, gracias a un propulsor de seis cilindros en línea, de 265 CV y torque de 620 Nm.

Pero esta fuerza poco sirve si no es administrada con inteligencia, que es donde realmente brilla el X5: se trata de un modo de ver el off road futurista, avanzado, tecnológico. En cada metro de los estrechos senderos, sus sensores y computadores actúan con velocidad de nanosegundos para corregir, mejorar, prevenir. øEl resultado? Un manejo asombroso en condiciones difíciles.

Los sistemas que hacen esto posible van desde su cuenta con una nueva suspensión neumática que puede operarse de manera manual, y permite subir hasta 8 cm para mejorar su despeje del suelo como parte del paquete opcional de off road, que incluye cuatro modos de conducción según el terreno, mientras que de serie cuenta con la tracción total inteligente xDrive. Tiene un diferencial trasero inteligente, capaz de administrar la entrega de poder a las ruedas, lo que es útil para mejorar su performance en carretera y ciudad, como para tener más tracción en terrenos complicados. 

Competidores

Volvo XC90: se trata de una marca del mismo grupo global con productos similares, pero el Kia lleva la delantera, ya que su actual generación se estrenó antes que la renovación de la marca representada en Chile por Gildemeister.

Audi Q7: confortable y lujoso, el modelo de la casa de los anillos es probablemente uno de los más prácticos, con varias soluciones en ese sentido. 

Range Rover Velar: La apuesta de este modelo británico y su destacado diseño lo diferencian claramente, acompañado de las tradicionales cualidades off road de esta casa fabricante.