Transcurrido exactamente un año desde la creación de dos nuevas regiones en Chile (Los Ríos y Arica-Parinacota), la evaluación no es muy optimista. Hay sectores que acusan retrasos en la puesta en marcha de las instituciones, mientras reclaman urgente inyección de capitales. Según nos confirmaron parlamentarios de la Región de Los Ríos, las reparticiones públicas […]

  • 15 octubre, 2008

Transcurrido exactamente un año desde la creación de dos nuevas regiones en Chile (Los Ríos y Arica-Parinacota), la evaluación no es muy optimista. Hay sectores que acusan retrasos en la puesta en marcha de las instituciones, mientras reclaman urgente inyección de capitales. Según nos confirmaron parlamentarios de la Región de Los Ríos, las reparticiones públicas y las instituciones funcionan “a media máquina” y en lugares “improvisados”. Más preocupante aún es la falta de inversiones en la zona; en buena medida, porque tiene menos desarrollo industrial que su vecina Los Lagos (por eso es que muchos querían que Osorno quedara dentro de la nueva región). “El problema de Valdivia es que es un ramal”, dicen en relación a su lejanía con la carretera.

Más optimista, en cambio, parece ser el panorama en Arica y Parinacota, donde las autoridades aseguran tener casi en un 100% habilitadas las instituciones y reparticiones públicas, mientras avanzan en un plan de desarrollo que incluye, entre otras cosas, la habilitación de zonas aptas para la minería. Con respecto a la llegada de nuevos capitales, también cuentan buenas noticias, como el centro de reciclaje que Gerdau Aza levantará en el área, y la instalación de una planta de adaptación de vehículos para exportarlos a Bolivia y Paraguay (que compensaría el publicitado cierre de la planta de General Motors).