Por Jaime Curihual, presidente de Fiden A. G Como gremio, contribuyentes y operadores de Salas de Juego, lamentamos y rechazamos las declaraciones del abogado de la Asociación de Casinos de Juego, Juan Carlos Manríquez, quien a través de este mismo medio menospreció nuestro trabajo y dañó la honra e imagen de las personas que operamos […]

  • 30 octubre, 2017

Por Jaime Curihual, presidente de Fiden A. G

Como gremio, contribuyentes y operadores de Salas de Juego, lamentamos y rechazamos las declaraciones del abogado de la Asociación de Casinos de Juego, Juan Carlos Manríquez, quien a través de este mismo medio menospreció nuestro trabajo y dañó la honra e imagen de las personas que operamos dignamente esta labor.

Nosotros estamos seguros de que nuestros asociados operan legítimamente con patentes otorgadas por la propia autoridad, sin embargo, estamos conscientes de que la industria de las denominadas “tragamonedas populares” necesita una regulación más moderna y clara, tal como lo han experimentado exitosamente otros países como Reino Unido, España, Italia, Argentina y Colombia.

Durante años, como Asociación Gremial hemos visto este tema con altura de miras, procurando difundir con seriedad y pragmatismo la necesidad de regular este sector. Incluso este último tiempo hemos promovido con fuerza un proyecto de ley que regula las máquinas de entretenimiento electrónico. Sin embargo, se necesita la colaboración de todos los actores de la industria para alcanzar acuerdos y elaborar leyes que vayan en beneficio de todo el país.

Decir que las máquinas de entretenimiento son de azar por el mero hecho de pagar premios en dinero es una interpretación grave y errónea, toda vez que el Catálogo de Juego de la propia Superintendencia de Casinos establece que lo esencial, lo que define a una máquina de azar, es que los resultados del juego dependan de un sistema aleatorio de generación de resultados. De hecho, con su interpretación, serían de azar las máquinas que hoy vemos en los cines, supermercados u otros comercios que se encuentran en centros comerciales.

Creemos que es un buen momento para abordar este tema con la seriedad que lo requiere y espero que todos colaboremos en esa tarea.