Lo que partió como una aplaudida iniciativa para fomentar el arribo de cruceros a Chile amenaza por convertirse ahora en un nuevo conflicto entre casinos, municipalidades y gobierno. Y todo porque el proyecto de ley que fomenta la llegada de trasatlánticos a las costas nacionales incluye entre sus disposiciones la posibilidad de que diversas embarcaciones, […]

  • 6 septiembre, 2011

Lo que partió como una aplaudida iniciativa para fomentar el arribo de cruceros a Chile amenaza por convertirse ahora en un nuevo conflicto entre casinos, municipalidades y gobierno.

Y todo porque el proyecto de ley que fomenta la llegada de trasatlánticos a las costas nacionales incluye entre sus disposiciones la posibilidad de que diversas embarcaciones, nacionales y extranjeras, puedan operar salas de juego a bordo.

Considerada como la letra chica de un proyecto que era altamente esperado en los municipios costeros, la norma desató las iras de la industria nacional de casinos, ya que eventualmente rebajaría y relajaría las estrictas reglas exigidas para abrir y operar casinos en Chile.

La ley tampoco fue del gusto de los municipios que, liderados por San Antonio, temen una fuerte merma de los recursos que por ley les entregan los casinos.

Ingresada con urgencia en marzo de este año al Congreso, la iniciativa está ahora en comisión mixta y todo apunta a que la discusión se alargará más allá de noviembre, cuando parta la temporada de recalada de cruceros en Chile.