Luego del fuego cruzado que se inició hace unos meses entre el municipio de Zapallar y la concesionaria del reconocido restaurante El César, las cosas parecen estar llegando a un punto de consenso. Supimos que el municipio inició acercamientos con la familia Rojas -la misma que lo opera desde hace un buen tiempo- con el fin de que se alcance un acuerdo extrajudicial que permita realizar el llamado a licitación del local lo antes posible, de manera que pueda operar por lo menos una parte del verano.

  • 27 diciembre, 2010

Luego del fuego cruzado que se inició hace unos meses entre el municipio de Zapallar y la concesionaria del reconocido restaurante El César, las cosas parecen estar llegando a un punto de consenso. Supimos que el municipio inició acercamientos con la familia Rojas -la misma que lo opera desde hace un buen tiempo- con el fin de que se alcance un acuerdo extrajudicial que permita realizar el llamado a licitación del local lo antes posible, de manera que pueda operar por lo menos una parte del verano.

Luego del fuego cruzado que se inició hace unos meses entre el municipio de Zapallar y la concesionaria del reconocido restaurante El César, las cosas parecen estar llegando a un punto de consenso. Supimos que el municipio inició acercamientos con la familia Rojas -la misma que lo opera desde hace un buen tiempo- con el fin de que se alcance un acuerdo extrajudicial que permita realizar el llamado a licitación del local lo antes posible, de manera que pueda operar por lo menos una parte del verano.

La pugna se inició en julio pasado, cuando venció la licitación que se extendía desde hace quince años, y los concesionarios no entregaron el recinto para que se produjera el nuevo proceso de adjudicación. Ahí partió una serie de marañas judiciales, hasta que hace poco el inmueble fue clausurado por Carabineros, aduciendo el vencimiento de la patente de alcoholes.

En el municipio comentaron que esta semana podría haber novedades respecto al eventual acuerdo y que existiría interés en la familia Rojas por participar en el nuevo proceso de licitación, cuestión a la que la jefatura comunal no se opondría.