Diario de un reencuentro. Chile 30 años después, es el nombre del libro que Mauricio Rojas –el chileno que partió al exilio en Suecia en 1974 y que terminó formando parte del parlamento en representación de los sectores conservadores– presentó a comienzos de semana. Reúne sus impresiones sobre el país tras la visita que efectuó […]

  • 14 diciembre, 2007

Diario de un reencuentro. Chile 30 años después, es el nombre del libro que Mauricio Rojas –el chileno que partió al exilio en Suecia en 1974 y que terminó formando parte del parlamento en representación de los sectores conservadores– presentó a comienzos de semana. Reúne sus impresiones sobre el país tras la visita que efectuó a mediados de año, las diferencias con el Santiago turbulento de los 70 y las políticas que debería aplicar, a la luz de la experiencia sueca, en materias como educación, pobreza, seguridad ciudadana y rol del Estado.

A continuación, algunos párrafos seleccionados:

• “Habría que estar agradecido del poco éxito de Michelle Bachelet, ya que su pérdida evidente de la iniciativa política le ha impedido lanzarse en serio a ese reencauzamiento del actual Estado chileno en el cauce de nuestro viejo Estado del privilegio”.

• “Lo interesante es que la Suecia real está muy lejos de lo que la izquierda imagina. Es un país que está desarmando progresivamente –recortando el gasto público y la carga tributaria, desmonopolizando, privatizando y abriéndose a la competencia y al sector privado– gran parte de aquel gran Estado que ya desde mediados de los 70 se había convertido en una rémora para su desarrollo”.

• “Yo creo que el presidenciable más presidenciable de la Alianza tiene que asumir plenamente un hecho fundamental, a saber, que difícilmente puede aspirar a ganar la elección a pesar de “su gente” sino que debe hacerlo con su gente. Las estrellas solitarias están bien para las banderas pero generalmente no son muy exitosas en el firmamento de la política”.