Estrictamente apegado al libreto que la actual presidenta de la Reserva Federal de Estados Unidos, Janet Yellen, ha delineado para referirse a la política monetaria del país, su probable sucesor, Jerome Powell, buscó disipar ayer las dudas del comité de Banca del Senado para asegurar su confirmación en el cargo a partir de febrero. El […]

  • 29 noviembre, 2017

Estrictamente apegado al libreto que la actual presidenta de la Reserva Federal de Estados Unidos, Janet Yellen, ha delineado para referirse a la política monetaria del país, su probable sucesor, Jerome Powell, buscó disipar ayer las dudas del comité de Banca del Senado para asegurar su confirmación en el cargo a partir de febrero.

El resultado fue mixto. El funcionario, nominado por el presidente Donald Trump hace semanas, se alineó con la agenda de Yellen, que incluye un recorte gradual a las tasas de interés y la reducción de la hoja de balances, pero también dio señales de que podría desregular el sector financiero de la mayor economía mundial.

“Los argumentos para un alza de tasas en diciembre están creciendo”, manifestó Powell, alimentando las expectativas de que la entidad suba los tipos en su próxima reunión, el 12 y 13 de diciembre, al rango de entre 1,25% y 1,50%.

Pero las mayores preocupaciones de los senadores iban más allá del proceso de normalización monetaria. Los parlamentarios cuestionaron al nominado sobre su valoración de la independencia del banco central, sus vínculos con la banca privada y su opinión sobre la voluntad de Trump de desregular el sector financiero.

Fue esto último lo que más preocupación generó en algunos legisladores. Cuestionado por la demócrata Elizabeth Warren sobre la posibilidad de endurecer las reglas que rigen a la banca del país, Powell respondió que las normas actuales “son lo suficientemente duras”. También manifestó que algunas podrían ser ajustadas o incluso reescritas para facilitar el funcionamiento de la industria.

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