La masculinidad atraviesa estos tres títulos y se expresa a partir de la relación de sus respectivos narradores con el momento que habitan. En Nicanor Parra, rey y mendigo, el recorrido es largo y va paseándose por varias voces que no pretenden completar la historia del poeta, pero sí transmitirla. Dejen todo en mis manos y Cameron, en cambio, son paseos breves que comprometen grandes aventuras.

  • 13 septiembre, 2018

Nicanor Parra, rey y mendigo

  Rafael Gumucio es uno de los integrantes de esa mafia de escritores e intelectuales que frecuentaba al antipoeta, pero no el más cercano. Lo reconoce él mismo en su libro, mientras explica que algunas de las similitudes de su vida con la de Parra lo llevaron a escribir estos trozos biográficos, sin casi decidirlo. Fueron 16 años de conversaciones con el propio Nicanor, pero también con los amigos y estudiosos del poeta, los que dan cuerpo a casi 500 nutridas páginas de historia e información. La voz de Parra se escucha clara, y su presencia, contradictoria e irresistible, revive en cada página. También aparece Gumucio, y lo hace con una humildad y cercanía que hacen de la lectura de Nicanor Parra, rey y mendigo, un ejercicio vívido.

 

Dejen todo en mis manos (1998)

Random House acaba de reeditar en nuestro país una de las novelas de Mario Levrero, autor que siempre vale la pena leer y acumular porque en sus distintos formatos –tiene cuentos, manuales y novelas, pero además fue fotógrafo, columnista y creador de crucigramas–, el uruguayo sostiene una gracia que resulta encantadora e inteligente. Escribe desde la sencillez del que se cree poco pero entiende todo, y se ríe. D es el relato de una misión que se le encomienda a un escritor frustrado; debe encontrar al autor anónimo de una obra brillante en un poblado que llama Penurias, y que queda cerca de Miserias y Desgracias. Una vez allí, el protagonista no duda en distraerse de su objetivo para dedicarse a perseguir el amor y falsas pistas. 

Cameron (2018)

Hijo y nieto de militares, Cameron es un protagonista que cuesta situar. No sabemos cuántos años tiene ni dónde vive, pero comprendemos que sus pesadillas arrastran una historia tan dolorosa como su pierna amputada. En este libro, el escritor y sociólogo argentino Hernán Ronsino deja su natal Chivilcoy, escenario de sus anteriores relatos, para llevarnos a un lugar remoto a esperar que caiga la nieve, como manto que promete proteger. La soledad de los personajes es la única razón que los lleva a interactuar entre ellos, para agredirse y acompañarse. En medio del delirio, Ronsino desliza también la historia política de todo un pueblo perseguido por fantasmas y policías.  Una novela corta que deja una sensación larga.