A través de los ventanales de la Sala Gasco el público se queda mirando Plaga, la especular instalación de la talentosa artista chilena Voluspa Jarpa.

  • 5 septiembre, 2008

A través de los ventanales de la Sala Gasco el público se queda mirando Plaga, la especular instalación de la talentosa artista chilena Voluspa Jarpa. Por María Jesús Carvallo.

Basta sólo una primera mirada para impactarse. Se trata de una puesta en escena que, por decir lo menos, impresiona. Una gran nube negra con miles de hilos que penden del cielo y desde las que cuelgan más de cien figuras recortadas. Para algunos, lindas mariposas, para otros, bichos, insectos, arañas… Cada uno con su mirada, con su punto de vista. Lo cierto es que en realidad es mucho más que eso, son fotos de mujeres en posiciones terribles, con el cuerpo absolutamente contorsionado, producto de ataques de histeria.

La joven y, vale decirlo, talentosa artista visual Voluspa Jarpa está presentando su última “gran obra”, como dice. Una instalación que ocupa la totalidad de la Sala Gasco y que tituló bajo el nombre Plaga. Un volumen formado por una secuencia fotográfica sacada del libro del siglo XIX La invención de la histeria, del neurólogo francés Jean-Martin Charcot, del que ella misma recortó las imágenes y timbró en unos plásticos transparentes, para luego armar un móvil enorme que se asemeja a una plaga de insectos.

Lo que claramente llama la atención desde la misma puerta de entrada de la sala de arte, lo que hay detrás de esta temible presentación, su fondo, es tan o más atractivo que su forma. La genialidad con que esta artista relacionó dos temas aparentemente sin ninguna conexión –la histeria de las mujeres con una multitud de insectos– es sugerente y da para un largo análisis.

Pero partamos de a poco y desenredemos esta maraña. Hace varios años que esta artista viene trabajando el tema de la histeria, desde el 2004 específicamente, y durante todo este tiempo ha ido mejorando, consolidando y oleando y sacramentando este punto de inspiración para ahora presentar su obra maestra. Con Plaga, Voluspa pretende darle una nueva lectura, una interpretación más contemporánea y en el lenguaje de las artes a un concepto –la histeria– que nació en el siglo XIX. “Busco representar algo que es irrepresentable: el inconsciente humano”. Y aquí viene la relación con las plagas… Las mujeres adquirían estas horrorosas posturas corporales como un mecanismo de defensa inconsciente a un trauma psicológico, igual que la forma que adoptan los insectos en masa cuando se sienten amenazados.

“Mi idea es invadir al espectador, generar una presencia misteriosa, algo caótico, pero perfectamente ordenado a la vez. Busca representar el dolor, hacerlo visible, también de alguna manera repararlo y hacerlo creíble”.

Distinta, sorprendente, actual. Vale la pena darse una vuelta por esta sala de arte y quedarse mirando un largo rato esta controversial exposición.