Se va asomando el otoño y para muchos trae consigo un ánimo más melancólico. En Netflix hay tres producciones recientes que podrían catalogarse como tristes, incluso difíciles de ver a nivel emocional, pero que plantean temas trascendentales: la amistad, la muerte, la pérdida, los cambios, el dolor. Con espacio para el humor, pero del oscuro, sus distintos personajes resultan sumamente reales y cercanos. Lo advertimos: se trata de títulos para aquellos que les gusta sufrir frente a la pantalla.

  • 28 marzo, 2019

After Life (2019)

Ricky Gervais, el cerebro tras The Office, Extras y Derek, ahora trae una nueva serie que trata sobre el duelo. El protagonista, que trabaja en un diario de noticias bizarras de un minúsculo pueblo inglés, acaba de perder a su mujer y se siente absolutamente desolado. Lo único que le impide quitarse la vida es el afecto por su perro, único testigo del feliz matrimonio que sigue añorando. Empecinado en ver todo negro, de a poco va permitiendo que la luz entre en su vida. El sarcasmo y la bondad son ingredientes siempre presentes en el trabajo de Gervais, y After Life está llena de momentos y personajes graciosos que hacen la pena más llevadera.

Paddleton (2019)

Las historias de amistad masculina suelen tener algo conmovedor, quizás por el elemento torpeza emocional, aunque sea una caricatura. En esta película, del director Alex Lehmann, los vecinos Michael (Mark Duplass) y Andy (Ray Romano) pasan mucho tiempo juntos viendo películas de artes marciales y jugando un deporte inventado por ellos y bautizado como Paddleton. Su rutina cambia cuando uno de ellos es diagnosticado de un cáncer terminal y le pide ayuda al otro para morir antes que la enfermedad haga su vida insoportable. Una historia infinitamente emotiva que reflexiona sobre la soledad y el derecho a la muerte digna.

Girl (2018)

La ópera prima del director belga Lukas Dhont ganó el premio a mejor debut en el último Festival de Cannes y ya puede verse en la plataforma de streaming. Se trata de la historia de Lara (Victor Polster), una joven transgénero que está iniciando su proceso de transformación. Además de las presiones propias de su situación, la protagonista se ha empecinado en ser bailarina, lo cual la lleva al límite de su cuerpo y de su alma. Su padre, cariñoso y contenedor, y su pequeño hermano la ayudan a seguir en un camino que cada vez se hace más difícil. En Girl sobresalen las actuaciones, cargadas de sutil crudeza.