La ingeniera comercial María José Peralta y la publicista María Ignacia Edwards llevaban varios años trabajando en el retail, pero siempre con la inquietud de tener algo propio y que generara un impacto más allá de las ventas.

  • 20 diciembre, 2018

Así fue como conocieron una técnica de reforestación llamada Nengo Dango: un encapsulado de arcilla, abono y semillas que se lanza a la tierra y que al entrar en contacto con el agua germina y crece. En sus cabezas, todo se armó. “Veíamos la necesidad en el mercado de incorporar técnicas sustentables y con el menor impacto posible, pero nos dábamos cuenta de que la comunicación de ese mensaje, las acciones de marca y los productos de marketing no eran sustentables”, cuenta María José. Le dieron una vuelta al modelo y en enero de este año decidieron lanzarse con Oh! Seeds, una empresa que vende bombas de semillas coloreadas con pintura biodegradable como regalos corporativos a las empresas. 

Pero no se quedaron ahí. Fabricar las bombas es un proceso sencillo, por lo que vieron la posibilidad de incorporar un nuevo impacto: dar trabajo a personas con discapacidad intelectual. Se asociaron con diferentes corporaciones que agrupan a personas sobre 18 años que tienen esta condición para incorporarlas al mercado laboral, a quienes capacitaron y que hoy son los encargados de fabricar los productos de Oh! Seeds.

Entremedio, escucharon hablar de Sistemas B, se acercaron a la organización y en marzo se certificaron para operar como empresa B.

María José cuenta que entre sus clientes se encuentran varias empresas grandes. Entre ellas, Entel, Costanera Center, DHL, Walmart, Enel e incluso el gobierno, que compró bombas de semilla con el mensaje “Sembrando sustentabilidad e inclusión” para entregarlas como regalos a los participantes de la reunión de la APEC que se realizó la semana pasada en Chile. “La verdad es que como no tuvimos que hacer una gran inversión en un inicio, partimos ganando plata a los tres meses y con un sueldo. Y la recepción de las empresas ha sido excelente, tenemos demanda todo el año y ahora para Navidad tuvimos un pedido de 20 mil bombas, por lo que debimos trabajar con dos corporaciones más”, cuenta María José.

En septiembre pasado abrieron una nueva línea de negocios: papel reciclado con semillas para tarjetas de presentación, credenciales, tarjetones y posavasos, en general para toda la papelería que se usa para un evento. “Esto funciona sobre la base de la economía circular. A este papel se le dio una segunda vida a través del reciclaje y luego se termina el evento, se entierra y sale una planta”, explica la ingeniera.