El año pasado supimos del interés que había entre las termoeléctricas del norte por participar en proyectos de biocombustibles a partir de algas marinas. Cómo no, si diversos estudios indican que con el carbono que se produce al generar energía térmica se puede alimentar una masa importante de microalgas para la elaboración de combustibles más amigables con el medioambiente, tema que está cobrando un interés notorio a nivel mundial.

  • 7 octubre, 2010

El año pasado supimos del interés que había entre las termoeléctricas del norte por participar en proyectos de biocombustibles a partir de algas marinas. Cómo no, si diversos estudios indican que con el carbono que se produce al generar energía térmica se puede alimentar una masa importante de microalgas para la elaboración de combustibles más amigables con el medioambiente, tema que está cobrando un interés notorio a nivel mundial.

La semana pasada, Electroandina, filial de E-CL (GDF Suez y Codelco), junto a las universidades de Antofagasta y La Frontera, más las empresas Productora de Algas Marinas y Molinera Gorbea, dieron un paso importante al formar el consorcio Desert Bioenergy S.A., que se transforma en el primero en la investigación de biocombustibles a partir de microalgas.

Estas serán cultivadas en piscinas que se habilitarán al interior de la central Tocopilla -en la fotografía-, se alimentarán con el carbono emanado de esa planta y luego serán cosechadas y secadas, para posteriormente extraer de sus células el aceite que será procesado para obtener biodiésel.

El proyecto tiene un tiempo de maduración de cinco años y considera una inversión total de siete millones de dólares. Independientemente de ello, las investigaciones que ya se han realizado establecen que la producción de biodiésel genera además subproductos que también serán desarrollados por este consorcio. Entre ellos, la harina de algas, que es muy usada en la producción de fertilizantes, cosméticos o productos alimenticios pecuarios y agrícolas.

E-CL forma parte de otro consorcio que está en proceso de conformación y que desarrollará un proyecto similar al de Tocopilla, pero en Mejillones. A esa iniciativa se incorporará, también Empresas Copec, del grupo Angelini, y la Universidad Católica, entre otros. Como vemos, la generación de “energías verdes” promete tomarse el desierto nortino en los próximos años.