En Central Frenos no hay frenos. Esa descripción es la que mejor calza con la historia de este negocio familiar que se ha transformado en una red de venta de repuestos y servicios de mecánica, con más de 20 locales entre Santiago, Viña del Mar, La Serena y Concepción. El alma detrás de la firma […]

  • 17 febrero, 2009

En Central Frenos no hay frenos. Esa descripción es la que mejor calza con la historia de este negocio familiar que se ha transformado en una red de venta de repuestos y servicios de mecánica, con más de 20 locales entre Santiago, Viña del Mar, La Serena y Concepción. El alma detrás de la firma es Yudis Mardones. Fue ella quien en 1983 propuso a su marido abrir un negocio de venta directa de repuestos. Lo hicieron en el centro de Santiago, para unos años más tarde expandir operaciones con un segundo local, esta vez en Avenida Las Condes… hacia 2005 ya contaban con 12 locales, que hoy suman 24 y que en el próximo quinquenio planean doblar en forma directa o vía franquicias. La receta, describe Mardones, está en el “retail automotriz”, que consiste en ofrecer un mix con productos distintos y servicios de calidad. Hoy están enfocados enfidelizar clientes a través de un sistema de tarjetas que ya suma 20 mil.

Pero eso no es todo. Además de integrar a sus hijos Rodrigo y Marcelo Pérez en 2007, la familia decidió comenzar a buscar un socio. Para ello contrataron asesores financieros que valoraron la firma en 25 millones de dólares. Tras una selectiva búsqueda, a fines de ese año Axa Capital Chile, adquirió el 50,1%, quedando el 49,9% restante en manos de los Pérez Mardones, con tres de los cinco directores. La idea es que con estas nuevas espaldas el plan de crecimiento avance rápido e incluso se pueda mirar oportunidades en otros países de la región. La carrera recién comienza.