La artista norteamericana Gabriella Dobo irrumpe en el panorama local con una muestra de dibujos y esculturas de exquisita factura.

  • 28 julio, 2011

 

La artista norteamericana Gabriella Dobo irrumpe en el panorama local con una muestra de dibujos y esculturas de exquisita factura.

 

A la artista estadounidense Gabriella Dobo le gusta citar una reflexión de Jonah Lehrer, autor de Proust was a neuroscientist, para explicar de qué va su próxima exposición: “El gran filósofo de la ciencia, Karl Popper, una vez dividió el mundo en dos categorías: los relojes y las nubes. Los relojes son sistemas pulcros y ordenados que se pueden resolver a través de la reducción; las nubes son una confusión epistemológica, ‘muy irregular, desordenada y más o menos imprevisible.’…Queremos creer que entenderemos la naturaleza si encontramos la herramienta exacta para cortar y analizar sus uniones. Pero esa aproximación está destinada al fracaso. Vivimos en un universo no de relojes, sino de nubes.”

De hecho, su muestra se llama Of clocks and clouds y se exhibirá en la galería Animal en agosto. Dobo, que reside en Chile, se licenció en Bellas Artes en la prestigiosa The Cooper Union for the Advancement of Science and Art, en Nueva York, con mención en escultura y es una promisoria figura, cuyas obras hasta ahora habían llamado la atención en colectivas en Santiago y la Gran Manzana. Esta es su primera individual y la ha preparado con una dedicación asombrosa. Consiste en 4 dibujos hechos con lápiz Bic sobre papel de gran formato y 5 esculturas de diversos tamaños y materiales.

Suena simple, pero no lo es. Pocos artistas jóvenes de hoy muestran una dedicación tan seria y enfocada. Dobo va a dar que hablar, de eso no hay duda.

Explica: “las obras abordan y remiten a ciertos fenómenos inatrapables de la naturaleza, como el flujo del agua, la reflexión de la luz o el movimiento de una sombra. Pero lo hacen a través de materiales contemporáneos y de uso común: lápiz Bic, toalla absorbente, bombillas, cubos de azúcar, etc. También, a través de una rigurosidad técnica que incorpora la geometría, el equilibrio y la repetición. Las obras son una cierta búsqueda de medir un tiempo o un momento a partir de una abstracción”.

Sus dibujos son como piezas de relojería, elaboradas a partir de líneas que parecen infinitas, hasta llegar a un todo que alcanza una apariencia irreal, como si mostraran algo que no estaba allí. Una visión casi hipnótica y fantasmal. Así la describe Dobo: “este juego entre un contenido más tradicional (la observación y registro de elementos naturales) y una técnica y materiales de hoy en día, crea y busca dicotomías, abriéndose a temas y relaciones como: naturaleza/objeto manufacturado, clásico/contemporáneo, sublime/cotidiano, infinito/mesurado”.

Of clocks and clouds.
Gabriella Dobo. En la Sala Cero, de Galería Animal.