La disminución de 0,4% de la tasa de denuncias de los delitos de mayor connotación social, divulgadas recientemente por el Ministerio del Interior para el cuarto trimestre del 2006 respecto al mismo período del año anterior, fueron una buena noticia para el gobierno. Sin embargo, en el tema de la delincuencia las cosas están muy […]

  • 9 marzo, 2007

La disminución de 0,4% de la tasa de denuncias de los delitos de mayor connotación social, divulgadas recientemente por el Ministerio del Interior para el cuarto trimestre del 2006 respecto al mismo período del año anterior, fueron una buena noticia para el gobierno. Sin embargo, en el tema de la delincuencia las cosas están muy lejos de ir mejorando. El primer punto que preocupa es la divergencia en las cifras. Mientras el Ministerio del Interior se sigue manejando con las denuncias hechas a las policías, las cifras del Ministerio Público también incluyen las que se hacen directamente a los fiscales –que con el nuevo proceso penal serán cada vez más relevantes– además de los delitos flagrantes, en que las policías actúan de manera directa, aunque no haya una denuncia de por medio. Según estas cifras, y también las de la Fundación Paz Ciudadana, los delitos no solo no disminuyen, sino que aumentan.

La disparidad pone de relieve la necesidad de crear un sistema nacional de estadísticas criminales, cuestión que está contemplada en la estrategia dada a conocer por el gobierno en materia de seguridad pública –la que también establece el compromiso de rebajar la victimización en un 10% para el año 2010–, pero hasta ahora no se conocen ni sus plazos ni sus alcances. El Ministerio del Interior ha dejado entrever que este será el último año en que las estadísticas de denuncias se basarán solo en las policías y es muy probable que en el futuro opere sobre la base de las cifras del Ministerio Público y de la encuesta sobre victimización que elabora el INE –esta última reconocida como la mejor herramienta para medir la delincuencia–, pero se percibe mucha descoordinación e inseguridad en el tema. La cuestión de fondo es que la seguridad pública fue uno de los puntos centrales de la campaña de Michelle Bachelet, e incluso se anunció la creación de un Ministerio de Seguridad Ciudadana dentro de las 26 medidas para los primeros cien días de gobierno. Sin embargo, en noviembre pasado el gobierno presentó una indicación sustitutiva que reemplazó la creación de dicho ministerio por una subsecretaría de seguridad pública, pero el proyecto no aparece ni en los boletines del Parlamento ni en tabla, aun cuando el subsecretario del Interior, Felipe Harboe, dijo en febrero que sí estaba en el Congreso. Con estos datos se ve difícil que el gobierno logre mayor eficacia en esta materia que, como indican todas las encuestas, es por lejos al que mayor importancia le otorga la ciudadanía.