La plataforma de streaming creada hace diez años por el empresario turco Efe Cakarel se diferencia por la cuidada curatoría de su catálogo de películas. «Cine seleccionado a mano», promete uno de sus slogans.

  • 25 junio, 2020

Es medio día del jueves en Chile, el cineasta Pablo Larraín se contactó con Efe Cakarel, CEO de Mubi, en una instancia remota de Marché du Film, mercado en línea del festival de Cannes. La conversación trata sobre las circunstancias que enfrenta la industria cinematográfica en un año que estará marcado, de manera todavía indeterminada, por la pandemia. Larraín comenta que el retorno a rodar será lento y costoso, y que está recién dimensionando lo frágil que puede ser el cine como oficio. Cakarel, en cambio, se muestra optimista respecto de las cifras de su plataforma. Durante el periodo de confinamiento el consumo de películas en Mubi se ha triplicado, afirma el empresario turco. “La gente está mirando más cintas y tiene hambre de buen cine. Me entusiasma ese dato”, dice en el diálogo transmitido de manera online.

Mubi es el Netflix de los amantes del cinearte. Una plataforma de streaming cuyo contenido pasa por la curatoría de un equipo de veinte críticos de distintas partes del mundo. El resultado es un catálogo con cine de culto, grandes clásicos y realizaciones independientes. La cartelera además va cambiando: las películas están disponibles durante 30 días para luego ser actualizadas por un nuevo título, de esa manera cada día hay una novedad. Además, en la sección Library se almacenan los clásicos y la colección permanente. Mubi cumple 10 años como tal y tiene cerca de 10 millones de usuarios registrados a nivel mundial. Antes se llamó The Auteurs y fue concebida por el empresario turco Efe Cakarel en 2007 como una red social para cinéfilos.

El café de Tokio

En 1994 Cakarel (44) entró a estudiar ingeniería eléctrica  y computación en el MIT, cuando recién nos estábamos familiarizando con Internet. Entre 1998 y 2001 trabajó en Goldman Sachs, en Nueva York y Londres, construyendo modelos de valoración financiera, analizando mercados de capitales y asesorando reestructuraciones de grandes empresas. Luego estudió un MBA en Stanford y posteriormente trabajó un par de años en SAP, compañía alemana de software, elaborando modelos de negocios y monetización en internet.

Cakarel siempre cuenta que un día de 2007 estaba sentado en un café en Tokio y quiso ver In the mood of love, de Wong Kar-wai. No lo consiguió en su computador y entonces pensó que el mundo necesitaba un lugar donde poder encontrar ese tipo de películas. En el avión de vuelta a Estados Unidos armó un plan de negocios, renunció a su trabajo y así nació The Auters, que luego pasó a ser Mubi. El emprendedor afirma que su profundo amor por el séptimo arte nació cuando vio Cinema Paradiso en el antiguo cine de Izmir, ciudad donde creció. Pero por otra parte tenía especial talento para los números y formó parte del equipo nacional de matemáticas de su país.

Mubi comenzó funcionando en Palo Alto, California, pero hoy su sede principal está ubicada en una casona antigua en Londres. Cakarel es enfático al momento de distinguir que no pretenden alcanzar la masividad de Netflix. Y aunque ha reconocido que su competencia tiene buenas series y proporciona entretenimiento, ellos prefieren apostar por la calidad cinematográfica. La suscripción a Mubi en Chile tiene un valor de $4.500 mensuales, y ofrece la opción de probar el servicio de manera gratuita durante siete días. Hoy en día, además de ser plataforma de streaming, operan como distribuidora y productora audiovisual con oficinas en Londres, Nueva York, Kuala Lumpur y Mombai. En su todavía corta historia cuentan con varios hitos; están asociados a World Cinema Foundation -organización de Martin Scorsese-, estrenaron de manera exclusiva el último documental de Paul Thomas Anderson y en enero de 2016 recibieron una inversión de US$ 50 millones por parte de Huanxi Media Group Limited para lanzar Mubi en China.

Cakarel se autodefine como un trabajador incansable y el más entusiasta fan de Mubi. Aunque, distingue en la conversación de Marché du Film Cannes, la experiencia de ir a una sala de cine es irremplazable. El pasado 8 de mayo la cuenta de Instagram @mubi publicó la siguiente declaración: “#DearVirus, no matarás a los cines. Como amantes del cine, estamos aquí para apoyarlos. Comenzando con una donación de £ 10,000 de Mubi, nuestro objetivo es ayudar a recaudar £ 100,000 para cines en todo el país”. Felizmente los cines en Londres parecen haber logrado sobrevivir al coronavirus y varios de ellos han anunciado su reapertura para la próxima semana.