Ashley Ozols es australiano. Todavía no cumple 40. Su mundo son las finanzas, fusiones y adquisiciones y es el hombre al que la empresa china mandató para hacerse del polémico 24% que Nutrien necesita vender de SQM. En 2015, los asiáticos ya le habían encargado un trabajo similar, claro que esa vez la contraparte fue Oro Blanco, la cascada de Julio Ponce Lerou.

  • 25 octubre, 2018

Este año, Ashley Ozols (37) ha venido por lo menos cuatro veces a Chile. A Santiago, la verdad, porque apenas conoce algo más del país. “La Viña Indómita en Casablanca, Valparaíso, Valle Nevado y una vez fue casi por el día a San Pedro”, cuenta un profesional que lo ha visto moverse por estos lados para graficar que pese a las 15 horas de vuelo que lo separan de Oceanía, “Ash”, como le dicen, llega, trabaja y se va.

Práctico como es, este australiano, oriundo de Alstonville, Nueva Gales del Sur, cuando viene se aloja en el hotel Intercontinental, en Vitacura, al frente de las oficinas de Carey, el estudio de abogados que asesora a Tianqi Lithium, la empresa china donde Ozols es director de desarrollo de negocios. Business Development, como dice su tarjeta de presentación, desde noviembre del año pasado.

Es el hombre al que la compañía asiática dedicada a la investigación, desarrollo, fabricación y distribución de productos de litio le encargó negociar la compra del 24% que Nutrien, la canadiense, ex Potash Corp, que se fusionó con Agrium, tiene en SQM y necesita vender a solicitud de las autoridades de competencia de la India.

No pudo estar aquí el lunes 22 de octubre para la decisión del Tribunal Constitucional, que ese día acogió el recurso presentado por las sociedades cascadas para frenar el procedimiento a través del cual el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) había aprobado el acuerdo entre la Fiscalía Nacional Económica (FNE) y Tianqi, además de declarar la suspensión del procedimiento, pero se pasó el día conectado. 

Al cierre de esta edición, el TC todavía no definía si le daría la admisibilidad al recurso de Ponce o si levantaría la suspensión. 

Chile este año se ha convertido en la principal obsesión del australiano. Aunque no llegó acá solo para este deal: ya suma un historial de tratativas desde 2015 en adelante. Su primer viaje fue a fines de ese año, cuando trabajaba en Citic Clsa., una consultora financiera con sede en Hong Kong, a la que Tianqi le pidió explorar la compra de las acciones de Pampa Calichera, dueña del 23% de SQM, que Julio Ponce Lerou, su controlador, en medio de la polémica de las platas políticas y el conflicto con Corfo, había puesto a la venta asesorado por Itaú Argentina.

Esa vez el fue propio Ozols el que informó a la entonces Superintendencia de Valores y Seguros (hoy Comisión para el Mercado Financiero) que su cliente Tianqi quería hacerse de esas acciones. “Que tenía intención de participar en el proceso formal, competitivo y privado” que llevaba adelante Oro Blanco, dueña de Pampa, como dijo la comunicación oficial (ver recuadro).

Las tratativas no tuvieron éxito. Entre los abogados que participaron de la operación, hay quienes aseguran que Julio Ponce y Ashley Ozols estuvieron a punto de darse la mano y cerrar el deal en Nueva York y que a última hora el controlador de las cascadas se habría arrepentido de vender. Sin embargo, otros conocedores de esas tratativas explican que si bien la china manifestó su interés de entrar a la minera no metálica chilena, nunca estuvo entre los planes de Ponce traspasar su parte, debido a que se trataba de una competidora. De hecho, esas mismas fuentes afirman que hubo otra compañía china que jugó con más ventaja que Tianqi en ese proceso de venta.

Lo cierto es que la firma asiática, que venía trabajando con Ozols en otros proyectos en China y Australia desde 2013, lo terminó reclutando para sus filas. “Le gustaba la forma de trabajar, sin egos y eficiente del australiano”, comenta un ejecutivo que lo conoció hace tres años. Por eso le ofreció hacerse cargo del área de desarrollo de negocios de la empresa, decisión que, como buen millennial, aceptó con una serie de condiciones, que en los últimos meses, sin embargo, ha tenido que pasar por alto. 

“Su señora no debe estar muy contenta”, dice entre bromas un conocido, al comentar que han sido tiempos intensos. Ha tenido que lidiar con las “tremendas diferencias de horario, varios conference calls a la semana y largos viajes que prácticamente lo hacen cruzar el mundo”.

De lobby por Chile

No hay registros de las reuniones que sostuvo Ozols como representante de Tianqi en 2016 con el dueño de Pampa, pero la propia empresa reconoció que hizo una oferta formal en septiembre de ese año. Meses antes, según registra la ley del lobby, Ashley Ozols se reunió con la entonces ministra de Minería, Aurora Williams, y Eduardo Bitran, que dirigía la Corfo. A “ambos les habló del interés de la compañía china por quedarse con las acciones de Ponce”, asegura un conocedor de esas tratativas.

En esta pasada de negociaciones con Nutrien, no se ha vuelto a reunir con autoridades de gobierno, pero sí con los principales ejecutivos de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) y otros inversionistas institucionales. También se juntó con el presidente del Consejo Minero, Joaquín Villarino y el presidente de Renovación Nacional (RN), Mario Desbordes. 

Pendientes, para un próximo viaje, quedaron reuniones con la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) y la Sofofa. En todas sus reuniones su mensaje ha sido uno: que los chinos no quieren intervenir en el negocio del litio en Chile, que su interés es meramente financiero y que no buscan quedarse con el control de SQM. 

“Pisco sour” y “gracias” son las únicas dos palabras que Ozols sabe decir en español. Hasta que Tianqi lo mandó a Chile a tratar de entrar a SQM, no había tenido ninguna relación con este lado del globo. Su vida laboral estaba concentrada entre Australia y Asia. Estudió finanzas y negocios en la UNSW, una de las principales universidades estatales de su país, y como buen deportista, que sigue siendo por lo demás, el año 2000 fue premiado por esa casa de estudios como el mejor de los mejores en waterpolo.

Su expertise son las fusiones y adquisiciones. De hecho, fue él, desde el banco de inversión que asesoraba a Tianqi, el que estuvo detrás del primer aterrizaje concreto en SQM, cuando en noviembre de 2016 compró el 2,1% a la estadounidense Sailing Stone (ver recuadro).

No fue fácil para Ozols (casado, tres hijos) pasar a las filas de la compañía china. Lo primero que pidió fue quedarse a vivir en Sidney. Eso, pese a que las oficinas de la gigante del litio están en Perth, al otro extremo de ese país, lo que muestra el interés de los chinos por el profesional, sostiene un ejecutivo para graficar la confianza puesta en él.  

Hace poco se había comprado un terreno en Byron Bay, a unos 700 kilómetros de Sidney, donde, dicen, están las mejores playas para surfear, deporte que trata de hacer cada mañana, antes de partir el día. Su apuesta era tener una vida más tranquila, más conectado con la naturaleza. No contaba con que Chile, SQM y Julio Ponce cambiarían sus planes. 

 

Joven de las finanzas

Cuando Ozols egresó de la UNSW, en 2003, entró como asociado a la consultora de finanzas Macquarie, en Sidney. Un par de años después fue nombrado consejero y concentró todo su trabajo en estructurar varias operaciones de financiamiento de empresas australianas. 

En 2011 saltó como director a Grant Samuel que, también enfocada a la consultoría de empresas, tenía presencia en el mercado asiático. Fue ahí donde conoció a Tianqi Lithium. Los asesoró en la compra de Talison, el gigante australiano de litio, donde es socio con Albermarle, la firma estadounidense con la que, de concretarse su ingreso a SQM, sería además competencia en Chile. 

Cuando en 2015 se fue a Citic Clsa siguió asesorando a la empresa china y se conectó con los intereses de la compañía en Chile para, finalmente, pasar a ser parte de sus filas desde noviembre del año pasado.

Pantalón y camisa

Cuando Ozols viene a Chile se instala en una de las salas de reuniones que tiene Carey, que queda bloqueda para él, y suele pasarse el día completo ahí. Pocas veces usa chaqueta y corbata. “Es muy piola, simpatiquísimo y con cara de guagua”,  como lo caracteriza un abogado. Nadie diría que es el hombre al mando de los 4.066 millones de dólares que van a invertir los chinos en Chile, ni menos que está detrás, según han informado a las autoridades locales hasta antes de esta compra, de una empresa que concentra el 17% del mercado del litio a nivel mundial.

Los profesionales a los que les ha tocado trabajar con “Ash” aseguran que es un tipo “eficiente”, le gusta el tiempo libre, caminar y valora tanto el trabajo como el descanso. “Por eso, cuando viene se concentra. Es bien multifuncional, está dispuesto a ayudar en todo lo que haya que hacer, desde preparar un borrador a una presentación, y aporta lo que sea necesario si estamos atrasados en algo”, comentan desde el mundo de los abogados.

Valorado ha sido su pragmatismo. “Es muy práctico, no tiene problema a la hora de cambiar una estrategia, cree que siempre es posible negociar, que siempre hay un lado para ajustar”. Ejemplo de ello es que aunque no pudo concretar el ingreso de Tianqi a la propiedad de SQM vía Pampa, la cascada de Ponce, lo hizo vía Sailing Stone, y ahora Nutrien, aprovechando las exigencias que le impusieron a la ex PCS las autoridades antimonopolio chinas e indias.

 

Capaz de entender

“Somos bien distintos a los chilenos”, ha comentado en más de una ocasión a quienes ha conocido en su paso por Chile. De hecho, las veces que ha venido acompañado de otros ejecutivos de la compañía les suele advertir que aquí se sale a comer a las 9 ó 10 de la noche, así es que hay que acostumbrarse a aguantar el hambre y acostarse tarde.

La vez anterior a esta última venida coincidió con las celebraciones del Dieciocho, así es que se puso a tono y quiso probar todo tipo de comida criolla. Hasta “Doña Tina”, en El Arrayán, lo llevaron y ahí no solo comió empanadas, también chirimoyas, que no existen en su país.

“Esa capacidad de Ashley de adaptarse a distintas realidades la tiene muy marcada también para enfrentar los negocios. En muy poco rato es capaz de entender una problemática, de hacer una idea de dónde están los riesgos y oportunidades, lo que ha sido súper valorado por los ejecutivos de Tianqi y por eso, el poder que le dieron en estas negociaciones para entrar a SQM, adquisición clave para consolidar su poder en esta industria”, admite un ejecutivo chileno.

Ahora, tendrá que ver qué decide el Tribunal Constitucional. Si declara admisible el recurso de Ponce y mantiene la suspensión del procedimiento, lo más probable es que el deal se caiga, lo que sería una derrota para Ozols, pero si ocurre lo contrario, “Ash” se catapultará como el hombre que logró pelear codo a codo con Julio Ponce y salir ganando.