Pocos son los ejecutivos a quienes se les da la opción de jubilar –por cierto, en inmejorables condiciones– a los 50 años… Ese fue caso de José Molés, a quien el año pasado, cuando cumplió esa edad, Telefónica le envió una carta con la oferta de prejubilación, la cual se inscribe en su política internacional […]

  • 26 noviembre, 2008

Pocos son los ejecutivos a quienes se les da la opción de jubilar –por cierto, en inmejorables condiciones– a los 50 años…

Ese fue caso de José Molés, a quien el año pasado, cuando cumplió esa edad, Telefónica le envió una carta con la oferta de prejubilación, la cual se inscribe en su política internacional de promover el recambio generacional.

Lo especial del asunto es que a Molés junto con esa carta le pedían extender su contrato por un año, extensión que está a punto de completarse. De ahí, que entre los cercanos al ejecutivo y a la compañía de telecomunicaciones ya esté rondando la duda de si aceptará la invitación para su jubilación o permanecerá en el cargo por un nuevo período. Sí, porque como no hay plazo que no se cumpla, junto con el fin de año también llegó la época de las definiciones para Molés.