Más allá de las declaraciones coyunturales, la polémica causada por la disposición del candidato presidencial Eduardo Frei Ruiz-Tagle a analizar el aborto terapéutico hizo emerger, una vez más y con mucha fuerza, las distintas sensibilidades valóricas que coexisten al interior de la Democracia Cristiana. A los rechazos tajantes se han opuesto visiones más acogedoras a […]

  • 17 marzo, 2009

Más allá de las declaraciones coyunturales, la polémica causada por la disposición del candidato presidencial Eduardo Frei Ruiz-Tagle a analizar el aborto terapéutico hizo emerger, una vez más y con mucha fuerza, las distintas sensibilidades valóricas que coexisten al interior de la Democracia Cristiana. A los rechazos tajantes se han opuesto visiones más acogedoras a los dichos del senador, algunas obvias –como la de su estratega y amigo Belisario Velasco- y otras que emergen desde fuera de la trinchera política, como la de Edgardo Boeninger, quien se autocalifi ca como “totalmente excéntrico” respecto de las posturas tradicionales de la Democracia Cristiana en asuntos de carácter valórico y es de quienes cree que hay que despenalizar el aborto terapéutico. El punto obviamente complica al abanderado presidencial, quien en ocasiones anteriores esgrimió argumentos bastante distintos a los de los últimos días. Al limpiar la coyuntura, la lectura más profunda es que sus palabras son “un gesto” para sus socios del ala izquierda de la Concertación. Estos sectores de la coalición de gobierno entienden que el tema es difícil para la DC y querrían empujar al candidato a apoyar sus decisiones. Y a nivel del comando freísta, lo lógico sería entregar señales positivas. Ningún apoyo es descartable en esta fase defi nitoria de la campaña, con primarias por venir y un Eduardo Frei que no logra el repunte sólido al que aspira frente al representante de la Alianza, Sebastián Piñera. Si el debate queda sólo en eso, está por verse. Lo cierto es que, de nuevo, la DC se enfrenta a sus propios fantasmas, donde lo valórico siempre es una dolorosa piedra en el zapato