El plan para tomar la propiedad de los “medios estratégicos de producción”, iniciado por el presidente venezolano Hugo Chávez en 2006, enfrenta serias dificultades. ¿El problema? Todo indica que no hay recursos suficientes. Con un barril de petróleo en torno a los 65 dólares, consiguió hace tres años estatizar los sectores eléctrico y telecomunicaciones, con […]

  • 1 abril, 2009

El plan para tomar la propiedad de los “medios estratégicos de producción”, iniciado por el presidente venezolano Hugo Chávez en 2006, enfrenta serias dificultades. ¿El problema? Todo indica que no hay recursos suficientes.

Con un barril de petróleo en torno a los 65 dólares, consiguió hace tres años estatizar los sectores eléctrico y telecomunicaciones, con una inversión de casi 1.500 millones de dólares.

Pero ahora, con menos recursos provenientes de la actividad petrolera, los problemas de caja se han hecho evidentes. Pendiente desde el año pasado está la extensión de nacionalizaciones en la construcción, siderurgia y la banca, incluyendo el reiterado anuncio de quedarse con el Banco de Venezuela, filial del Banco Santander. El proceso global implicaría 4.000 millones de dólares.

No obstante, la falta de capacidad de pago no sería un impedimento para Chávez. A falta de nacionalización, bienvenida la expropiación, como parecen demostrarlo las tomas militares de empresas en el marco de la “revolución agroalimentaria”, que ya ha afectado a plantas de Cargill y la irlandesa Smurfit Kappa Group.