A comienzos de marzo, la OEA organizó su quinto encuentro de gobierno electrónico en América latina, reuniendo a ministros de 32 países, con académicos, miembros de ONG y empresarios. Bastaba ingresar al salón de reuniones del flamante edificio del Mercosur en Montevideo para observar las ya reconocidas laptops verdes del programa OLPC que lidera el […]

  • 17 marzo, 2009

A comienzos de marzo, la OEA organizó su quinto encuentro de gobierno electrónico en América latina, reuniendo a ministros de 32 países, con académicos, miembros de ONG y empresarios.

Bastaba ingresar al salón de reuniones del flamante edificio del Mercosur en Montevideo para observar las ya reconocidas laptops verdes del programa OLPC que lidera el académico del MIT Nicholas Negroponte. Esta iniciativa, que el gobierno de Uruguay implementa como un proyecto permanente bajo el nombre de CEIBAL, fue uno de los ejes de la discusión.

El programa se ocupa de que la entrega de la unidad sea gratuita para el alumno y para el docente, que dispondrán de ella en la escuela y en la casa. El Estado se hace cargo del costo total del proceso: licitación, compra, implementación, conexión a Internet de las escuelas, mantenimiento de los equipos, capacitación permanente de los docentes y alumnos.

Las expectativas del plan están cifradas en una fundada premisa: los grandes problemas que enfrentan los países en nuestro tiempo, ya sea que se refieran a la lucha contra las enfermedades, el desempleo o la pobreza, requieren el aporte de una enseñanza adecuada desde los primeros años de vida. Apoyándose en la concepción construccionista del aprendizaje desarrollada por Jean Piaget y Seymour Papera (que interpreta ese proceso como un juego de acciones y relaciones que permiten organizar el conocimiento a través de modelos y ensayos, en los cuales se descarta el error y se buscan nuevas vías de solución a un problema), OLPC entendió que el niño, siempre dispuesto a explorar, puede multiplicar su capacidad con una máquina que le abre nuevas posibilidades para avanzar en el mundo del conocimiento. En suma, se espera que entre el alumno, el maestro y la computadora se establezca un proceso interactivo de aprendizaje continuo, no sólo en el aula, sino también fuera de la escuela.

Ya más de 400.000 las computadoras distribuidas en el mundo por la OLPC. En América latina, lideran el proceso Perú y Uruguay. En este país, el Estado está entregando más de 1.000 computadoras por día a través del Plan CEIBAL, lo que asegura una cobertura de la totalidad de su población escolar y docente en 2009, es decir, unas 400.000 computadoras conectadas a Internet. Se trata del primer país que habrá logrado este grado de saciedad informática en la población escolar y representa un modelo significativo cuyos beneficios se extenderán a toda una generación (desde Montevideo, por Gabriel Sánchez-Zinny).