Para quienes saben de autos y de Mercedes-Benz, las siglas AMG no le son indiferentes: se trata de la división deportiva de la prestigiosa marca alemana, que es capaz de llevar a sus elegantes modelos a la máxima deportividad y performance. Ahora a su oferta en Chile se suma el Mercedes-AMG GT 4 Door Coupé y el Mercedes-AMG C 63 S.

  • 5 abril, 2019

La tradición del performance es lo que se esconde tras cada modelo de Mercedes-AMG. Es la división de alto performance de la casa alemana, que pasó de ser un taller de preparación deportiva de legendarios modelos de esta casa, allá por los setentas, a ser parte de la gigantesca corporación Daimler, por la preparación que lograban excelentes performances con sus “motores de autor” (cada impulsor lleva el nombre del ingeniero responsable de su armado).

Ahora, el mayor dinamismo del extenso y lujoso catálogo de Mercedes luce orgulloso el apellido AMG, y se acaban de integrar dos nuevos modelos a esta particular familia: el Mercedes-AMG GT4 Door Coupé y el C 63 S.

El primero representa una variante más civilizada del máximo deportivo hoy de la marca; el GT que con 4 puertas gana en sentido práctico, con un look algo severo y agresivo recuerda que es una bestia de motor V8, biturbo de 4,0 litros con imponentes 639 caballos de fuerza y 900 Nm de Torque.

Bellezas técnicas como turbocompresores en “V” entre las bancadas de cilindros se combinan con un cambio automático de 9 marchas AMG SPEEDSHIFT, capaz de entregar fuerza de manera confortable o como un agresivo auto de carreras. Alto porcentaje de uso de aluminio y fibra de carbono no solo lo hacen más liviano, sino que -dicen en la marca- también más seguro, en parte a la estabilidad que le da su tracción AMG Performance 4MATIC+, es decir a las cuatro ruedas.

El equipamiento es muy completo y avanzado, pero basta explicar que el Mercedes-AMG GT 4 Door Coupé calcula cada fracción de segundo en la pista, para ofrecer una total entrega de poder para conducciones deportivas. Cuenta con varios programas de conducción como calzada resbaladiza, Comfort, Sport, Sport+ e Individual que permite que “cambié de personalidad”, desde un caballeroso auto, a un feroz superdeportivo. El AMG GT 63 S ofrece además el programa RACE con Drift Mode. Que lleva al extremo la experiencia deportiva.

El otro recién llegado es la variante más deportiva de la conocida Clase C, el Mercedes-AMG C 63 S, que también se muestra bastante agresivo en sus objetivos deportivos. En su variante S, porta un motor V8 biturbo de 4,0 litros, de 510 caballos de potencia, con torque de 700 Nm.

En su diseño rescata como el performance puede ser bello: Llantas de aleación AMG optimizadas por túnel de viento, son parte este concepto, como también lo son sus salidas dobles de escape, completados con un nuevo difusor. El arte de la velocidad.

Varios modos de conducción, que permiten domanrlo en ciudad y liberarlo en pista, se complementan con un una suspensión mecánca AMG RIDE CONTROL con sistema de amortiguación ajustable de regulación electrónica, se ajusta mediante la situación que enfrente el vehículo, para mejorar seguridad y confort. Puede ser regulado para condiciones muy firmes de manejo deportivo o altamente confortable.

El conductor selecciona los tres diagramas característicos de la amortiguación «Confort» «Sport» y «Sport+» mediante un interruptor en la consola central, ajustando así la sensación de conducción a sus preferencias particulares, desde altamente confortable hasta deportivamente rígido.

El Mercedes-AMG C 63 S cuenta con AMG TRACK PACE (opcional para el C 63), un ingeniero virtual de carreras que lleva los datos del piloto en circuito, que permite mejorar los tiempos por vuelta al registrar varios parámetros. Un poco más de diversión por si ya se acostumbró a los 510 caballos de fuerza.

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