“Es un momento de incertidumbre para Argentina”, dice Marcos Galperin, fundador y CEO de Mercado Libre, sobre las próximas elecciones en su país. El 10 de junio, el presidente trasandino Mauricio Macri, inauguró las nuevas oficinas de la firma, uno de los cinco unicornios de América Latina. En entrevista con Capital, el empresario habla del éxito de su plataforma, el fin del efectivo y sus inversiones personales. Confiesa que le gustaría vivir “cien años o más”. Aquí, sus definiciones.
Fotos: Mercado Libre

  • 20 junio, 2019

Un túnel de madera conecta todos los pisos. En el sexto, la infraestructura se expande hasta convertirse en un anfiteatro también de madera, desde cuyo cielo cuelgan miles de círculos de colores, que se mueven con el aire. Las nuevas oficinas de Mercado Libre, el gigante latinoamericano del e-commerce, en Buenos Aires resumen toda esa idea de modernidad asociada a una firma tecnológica: amplios espacios, luz natural, cafés, muebles de diseño y terrazas verdes.

Es lunes 10 de junio por la mañana y el presidente de Argentina, Mauricio Macri, invitado estelar a la inauguración, emerge del túnel de madera entre aplausos cerrados y música de DJ. “Uno querría empezar todas las semanas de esta manera”, dice al micrófono.

A su lado, Marcos Galperin, el fundador y CEO de Mercado Libre, el cuarto hombre más rico de Argentina según Forbes, recuerda que las flamantes oficinas están donde antes funcionaba una fábrica de ampolletas Philips: “La industria del conocimiento está fabricando las nuevas lámparas de luz que son la innovación. Cuando comenzamos en 1999 sabíamos que Internet iba a cambiar el mundo para siempre, pero nunca imaginamos lo difícil que era el camino. Durante siete años no ganamos plata y cuando salimos a la bolsa nuestra acción valía 18 dólares, luego cayó a 8 dólares con la crisis financiera de 2008”, rememora.

Hoy, los papeles de Mercado Libre promedian los 616 dólares y por su capitalización bursátil no solo es la firma más valiosa de Argentina, sino uno de los cinco “unicornios” latinoamericanos, esas empresas que han transformado la industria o el mundo entero y que se cotizan en varios miles de millones de dólares. “Nosotros somos perseverantes y vamos a seguir compitiendo. Creo que la naturaleza de emprender es así”, resume el empresario unas horas después en entrevista con Capital.

Hace 20 años, MeLi, como le dicen internamente a la firma por el nombre con que se transa en el Nasdaq, iniciaba su camino a un par de cuadras, en este mismo barrio llamado Saavedra. Era entonces una empresa de subastas en un galpón.

“El país está bastante dividido”

Hoy, Mercado Libre es la tecnológica más grande de América Latina. Tiene presencia en 18 países, 7.700 trabajadores, más de 280 millones de usuarios registrados y ventas por 473 millones de dólares. Si alguien quisiera comprarla entera tendría que desembolsar 31 mil millones de dólares, que es lo que hoy vale en bolsa.

De 47 años y cultor de un bajo perfil, Galperin es considerado en Argentina uno de los empresarios más cercanos al actual gobierno de centroderecha que encabeza Mauricio Macri, quien busca su reelección en una difícil competencia con la fórmula que trae de regreso a Cristina Fernández de Kirchner, como vicepresidenta. Pero él niega esa afinidad: “Yo no soy amigo del presidente. Eso es rotundamente falso, yo no lo conocí sino hasta el 2010 aproximadamente, cuando él era intendente de Buenos Aires. Nosotros inauguramos oficinas e invitamos a todo el gobierno, pero no vino nadie, y Mauricio, que era intendente, vino y ahí nos conocimos. Yo he estado quizá diez veces en mi vida con él, pero nunca en una situación uno a uno, sino siempre como esta mañana, con más gente”, aclara.

-Pero de cierta manera usted personifica al empresario que se identifica con la Argentina de Macri. ¿Se siente interpelado?

-Yo no me quiero poner más presión, trato de ser yo, la verdad es esa. Algunos se sienten identificados y creen que por este camino hay que ir, otros al revés. La verdad es que nosotros continuamos nuestro camino y tratamos de seguir construyendo esta empresa, y pensamos que tenemos una oportunidad inmensa. Creemos que lo que podemos hacer en los próximos 20 años es mucho más de lo que hicimos los 20 años que pasaron. Entonces, son demasiadas cosas como para estar preocupándonos, si somos o no somos cierto tipo de empresario o tratar de dar lecciones a otros. Intentamos hacer lo que sabemos hacer de la mejor manera posible ,y hasta ahí llegamos.

-Pero el ambiente de negocios en Argentina, ¿no le preocupa?

-Más de la mitad de nuestro negocio pasa en Brasil, por lo cual somos una empresa rara. Habiendo dicho eso, hemos operado en toda América Latina en los últimos años, lo cual nos ha permitido pasar por todos los tipos de sistemas económicos, desde el extremo de Chile, que siempre ha sido baja inflación, buen crecimiento, estabilidad, respeto a las leyes, hasta Venezuela, que es el otro extremo, y Argentina, que está en el medio, zarandéandose de un lado para el otro.

-Las elecciones en Argentina, ¿le preocupan?

-Sí, sin duda es un tema. El país está en estos momentos bastante dividido, me parece. Hay mucha gente que vio este proceso de cambio con muchas esperanzas, pero han sido años muy difíciles económicamente, hay muchas personas angustiadas porque no quieren volver a un proceso anterior con más intervención estatal, dirigismo, controles a los que uno puede y no decir, menor independencia de los medios, etc. Pero, por otro lado, han sufrido mucho los últimos años y muchas veces eso es un factor muy importante. Entonces, es un momento de incertidumbre.

-Son elecciones que puede marcar por un buen tiempo a Argentina y hasta quizá pegarle al negocio…

-Mercado Libre ha pasado por todo tipo de gobierno y lo que hacemos nosotros les gusta a los políticos de todos los sectores, porque beneficiamos a la gente que estuvo siempre excluida, entonces, ¿quién no va a querer eso? Nosotros creemos que hemos avanzando mucho en lo que es la democratización del comercio y pensamos que en la democratización de los servicios financieros está todo por hacerse.

-Usted conoce bien América Latina. ¿Le preocupa el debilitamiento de las instituciones?

-No sé si es un tema el debilitamiento de las instituciones, por supuesto que Venezuela es un caso particular, pero exceptuando ese país, creo que América Latina está con democracias jóvenes y un poco inestables. Sin embargo, veo muchos casos opuestos, donde se está fortaleciendo la democracia, con casos de libertad independiente. Vemos todo lo que está pasando en Brasil, es inédito, creo que mucho de lo que ha ocurrido en Argentina en el plano de la justicia es también absolutamente inédito. Pienso que la democracia es un sistema difícil, que requiere de pueblos educados que quieran vivir con democracias. Es un proceso al cual creo que los latinoamericanos nos estamos adaptando.

Crecer cien veces

Tras consolidarse como un marketplace que vende hasta propiedades, Mercado Libre avanza en forma paralela con Mercado Pago y Mercado Crédito, las nuevas estrellas del grupo, con las que salió a competirles a los bancos. En Brasil, México y Argentina, la gente ya puede pagar en el comercio con códigos QR y en las próximas semanas Chile se unirá a esa modalidad. Bastará una conexión a un celular para pagar lo que sea, sin efectivo de por medio.

“No tengo ninguna duda de que el código QR reemplazará al efectivo. En 20 años más el efectivo va a ser lo mismo que hoy es un video cassette  o un compact disc. Y eso a mí me entusiasma muchísimo, porque quiere decir que vamos a ser muy protagonistas en algo muy trascendental. Yo creo que muchos ministros de economía y muchos banqueros centrales han querido hacer esto hace muchos años, y gracias al internet y a plataformas como las nuestras, no tengo dudas de que eso va a suceder”, adelanta.

-¿Es eso hoy lo más prioritario para la compañía?

-Estamos muy enfocados en envíos y logística, y democratización de los servicios financieros con tecnologías e inversiones. El año pasado tuvimos 40 millones de compradores que hicieron diez compras en promedio. Sin embargo, pensamos que en los próximos 20 años podemos llegar a crecer hasta 100 veces. En América Latina hay 600 millones de personas, entonces, ¿por qué no podemos estar en 10 años en 400 millones de compradores? Solo con eso creceríamos 100 veces. Muchas veces la pregunta más difícil que les tenemos que responder a algunos inversionistas es por qué somos tan chicos comparados con Alibaba, porque si en China son 1.500 millones de personas y en América Latina son 600 millones, Alibaba no es dos veces Mercado Libre, sino que es cincuenta veces más grande que Mercado Libre. Esa es la pregunta que más me cuesta responder.

-¿Y cómo la responde?

-No somos tan buenos como los de Alibaba (risas), no trabajamos tan intensamente como en China. Además, es un poco más fácil hacer esto en un único país que en todo un continente, donde todas las regulaciones son distintas.

-Se lo preguntan siempre, pero insistimos: el desembarco de Amazon, ¿le preocupa?

-Estamos compitiendo con ellos hace cinco años en México y hace seis en Brasil, para nosotros eso ya es historia.

-¿La fortaleza del negocio financiero puede cambiar a la compañía?

-Todo lo que tiene que ver con democratizar las finanzas es un mercado mucho más grande que el comercio electrónico, y con muchísimas posibilidades. Lo vemos como un ecosistema, donde una cosa alimenta a la otra y viceversa.

-¿Mercado Libre se ha planteado entrar al negocio audiovisual, como Amazon?

-No. Nosotros estamos muy enfocados en envíos y logística, y la democratización de los servicios financieros. No nos interesa meternos en eso.

-Acaban de recaudar dos mil millones de dólares. ¿Les sorprendió que apareciera Paypal dentro de los inversionistas?

-No, nosotros conocemos mucho a la gente de Paypal, antes era parte de eBay, el que tenía el 20% de Mercado Libre. Tenemos una relación de hace muchos años con ellos. Siempre ha sido un vínculo de confianza y de entendimiento, por lo cual no nos sorprendió.

-¿Cómo ve a los emprendedores de hoy?

-Me encanta la energía de los emprendedores, es esa misma adrenalina que yo tenía a los 20 años, cuando empecé. Eso para mí es contagioso, y me da mucha energía, saco muchísimo de juntarme con emprendedores. Obviamente hay temas de tiempo que a veces se me hace muy complicado, entonces trato de usar organizaciones como Endeavor, donde soy vicepresidente.

-¿Cuál es el principal problema que tiene el emprendedor hoy día?

-Creo que los errores típicos son enfocarse en el negocio más que en la idea y en la pasión que uno tiene. Al emprendedor que típicamente le va ir mal es el que está pensando en cómo hace para generar un gran negocio. Esa es la diferencia entre un emprendedor al que le va ir bien y uno al que no le va ir bien.

Vivir cien años

Marcos Galperin se formó en Administración de Empresas en la Universidad de San Andrés en Buenos Aires, luego estudió finanzas en Wharton, después trabajó en YPF, y se volvió a ir, pero esta vez a Stanford. Según los perfiles que se han publicado de él, durante su juventud fue capitán de sus equipos de fútbol y rugby y suele escuchar rock y pop.

Dice que lleva una vida absolutamente normal. Y que hacerlo es algo completamente factible. Confiesa que le preocupa la privacidad y resguardar a su familia. “Como cualquier otra persona en este país, es la vida que tengo y por supuesto que trato de preservar eso lo más que puedo”, sostiene.

Por lo mismo, trata de llegar a la casa temprano, come con su familia, “pero después de cenar y de que los chicos se acostaron, vuelvo a prender la computadora, a veces termino el día así”, confiesa.

Y unos minutos más tarde, hasta él mismo se sorprende cuando afirma que le gustaría vivir cien años o más. “Porque soy feliz, a mí me encanta la vida, pero no creo que llegue, tal vez mis nietos van a vivir más de cien años, estoy muy seguro”, revela ante la pregunta por sus inversiones personales, algo de lo que él muy poco habla.

-¿En qué startups invierte hoy Marcos Galperin?

-Hay varias. Si digo alguna, otras se enojan, pero Onapsis es una empresa de software que ha estado andando muy bien, es una compañía informática; Cor, que es un desarrollo para que las empresas de publicidad manejen todos sus negocios, acaba de levantar financiamiento en una ronda muy buena; Satellogic, que está tratando de construir una constelación de satélites de bajo costo para sacar imágenes en el espacio, ellos han levantado bastante dinero incluso de firmas chinas, y DigitalHouse, que es una compañía de educación del mundo digital. Y ahora estoy invirtiendo en un negocio de biotecnología.

-¿Por qué?

-A mí la biotecnología me interesa muchísimo, creo que hay ahí una oportunidad gigantesca. A mí lo que me parece muy interesante es el análisis y cura de enfermedades a través de la modificación de ADN. Pienso que va a ser algo muy revolucionario en los próximos años. Vamos hacia un ser humano que va a vivir cientos de años.