• 20 mayo, 2011



Cinco consejos para aprovechar este “repentino enamoramiento colectivo”, le da el ex asesor de Michelle Bachelet al actual ministro de Minería y Energía.


Señor Bi Ministro de Minería y Energía,


Laurence Golborne.


De mi consideración:


Si usted hace las cosas bien, tiene buena chance para convertirse en Presidente de la República. No son muchos los afortunados a quienes se les puede decir esto último. Pero situaciones de repentino enamoramiento colectivo, como es su caso, se ven pocas veces en la política chilena. Su popularidad no arranca de sus dotes de liderazgo ni de su visión de país, sino que de la destreza técnica y comunicacional con que logró manejar los momentos más difíciles en el episodio de los 33 mineros. No sabremos nunca qué tan calculada fue su actuación en dicho evento. Pero todos sospechamos que ante uno de los episodios de mayor impacto comunicacional en la historia de Chile, el contraste de su imagen serena y cercana, comparada con la ansiedad de figuración de Piñera, terminó jugando en su favor y acumulándole un capital político gigantesco. ¿Cómo utilizar ese capital?


1. Gire de a poco, para no perder intereses:


El episodio de los 33 le abrió una cuenta corriente de varios ceros en capital político. Usted siga girando de a poco, como lo ha hecho hasta ahora. Basta con una actividad al mes que recuerde el hecho, para que no pierda los intereses de ese capital. Pasee la cápsula por todo el mundo, con prudencia; vaya a matrimonios y bautizos de los mineros, dosificadamente; conmemore con serenidad el 5 de agosto, día del derrumbe; luego celebre con moderación el 22 de agosto, día del encuentro. Y para el aniversario del rescate, el 13 de octubre, festeje con alegría, pero no se pase de revoluciones. No caiga en el error de Piñera y de von Baer, que a cada rato repetían “como lo demostramos con los mineros”, como si la gente no lo hubiera visto. Usted, piolita.


2. Cumpla la pega de ministro:


Mientras hace hora para las municipales del próximo año, cumpla la pega de ministro. Muéstrese, haga cosas, mueva agenda. Su perfil es más de consenso que de disenso, así que debe encontrar un par de temas donde ponga al servicio del país sus cualidades, que son la imagen de cercanía y la imagen de eficiencia. En Minería, ya no basta el buen precio el cobre, que Codelco ande bien o que atraiga inversiones. Usted se comprometió moralmente con el país a mejorar la seguridad de los trabajadores y hasta ahora, no ha pasado nada. Tome esa agenda, que es una agenda muy ciudadana y la que, de paso, le puede servir para esconder críticas a su pasado en el retail, donde sabemos se veían muchos abusos laborales. En Energía, bueno, eso es más difícil. Lo que haga será criticado. Pero tiene ahí una oportunidad para mostrar un lado no desarrollado en su perfil público, que es el de tomar decisiones difíciles, aunque sean impopulares, y explicarlas por el bien de Chile.


3. Aléjese de los partidos:


Usted es una versión 2.0 de Lavín 1999, claro que sin ese perfil “nerdish” de el otrora líder de la UDI. Pelo largo, agnóstico, guitarreo de Inti Illimani, nadie creería que usted se mete por voluntad genuina a la UDI, ni mucho menos, a la RN fundamentalista de Carlos Larraín y los Ossandón. Además, la gente se fijó en usted por esa imagen de cercanía ciudadana que los políticos no tienen. No se meta sólo en ese piño, y menos en el piño de los políticos de derecha. Lo que menos quiere la gente es alguien que se vea manipulado.


4. Acérquese a los partidos:


Ni tan cerca que se queme ni tan lejos que se enfríe. Puede llegar a ocurrir que durante algún momento difícil dentro del gobierno, usted necesite apoyo político, porque si no, Hinzpeter se lo puede comer con zapatos. Pero más importante es lo que viene en 2013. A la hora decisiva, usted necesitará un partido que le preste su estructura territorial de campaña. Ojo, que está lleno de buenos candidatos que desecharon la relevancia de los partidos y terminaron como eso, como buenos candidatos, pero nada más. Si la UDI parece ser su opción, llegue a un acuerdo táctico con ellos.


5. Usted es futuro, Piñera es pasado:


La próxima elección puede ser un nuevo marca aguas. Si llegan a estar habilitados para votar los casi 4 millones de no inscritos, será una elección completamente distinta de lo que hemos visto hasta ahora. Piñera es un paréntesis. El presidente ganó en el actual padrón presentándose como la alternancia de algo que ya alternó. Ese esquema no importará más. Quien logre sintonizar con el sentimiento de futuro –y usted tiene buenos argumentos para ello— llevará la ventaja en esa elección.


Me despido señalándole que usted tiene materia prima, pero que el camino que le queda es más difícil y más largo que lo poco que ha recorrido hasta ahora. Y como fiel concertacionista, me despido deseándole buena suerte en la vida, pero poca fortuna en esta empresa.